
El Barça recibe el derbi alejado del liderato y con un acoso del Villarreal que le obliga a ganar para mantener su condición de segundo clasificado. Un triunfo que además le serviría de venganza tras el empate logrado por el Espanyol en el Camp Nou la pasada temporada, que le apartó del título en beneficio del Real Madrid.
Esa necesidad choca con el crucial compromiso del miércoles. Pese a que Rijkaard insistiese ayer en hablar de las posibilidades en la Liga, los azulgrana centran sus esperanzas en la semifinal de la Liga de Campeones frente al Manchester United.
Messi lidera la batalla por recuperar la forma. El argentino necesita minutos de juego, así que Rijkaard se debate entre situarlo en el once titular o reservarlo para la segunda mitad. Los otros tres recuperados son Deco, Henry e Iniesta. El brasileño nacionalizado portugués llevaba más de un mes fuera de juego, mientras que el francés y el manchego sólo han estado de baja unos diez días. Estas situaciones plantean dudas a la hora de configurar un hipotético once en el que seguro que estará un Puyol, que se perderá por sanción el partido ante el Manchester.
Ernesto Valverde no tendrá tantos quebraderos de cabeza para elaborar su alineación. Podrá contar con Moisés Hurtado y Pablo Zabaleta tras cumplir un partido de sanción. Además, Albert Riera volverá a la titularidad.





