En el río de la divisoria astur-galaica, que presenta un magnífico aspecto, la temporada parece que se anima. El balance se sitúa en once capturas, tras dos días de buena pesca.
Sin embargo, muy cerca, concretamente en el Esva, la jornada no fue tan productiva. Es más, se vieron salmones, pero no hubo suerte, porque se soltaron dos ejemplares, uno en Piedra Blanca y otro, en Ranón.
Pese a que el tiempo no acompaña, el fin de semana se presenta favorable para pesca y las perpectivas son buenas, especialmente en el Sella, Eo y Cares, donde se espera precintar un buen número de ejemplares.





