FOTÓGRAFO

-¿Cuando empieza su andadura fotográfica?
-Mi afición a la fotografía empezó hace unos 12 años, pero fue en 2006 cuando empecé a llevar una cámara de continuo.
-¿Por qué empieza a llevarla?
-Sentía la necesidad, caminaba por la ciudad y veía muchas cosas para fotografiar. Hoy en día la cámara va siempre conmigo.
-¿Qué ha cambiado en este tiempo?
-Quizás haya cierta mejoría. Durante estos 2 años hubo mucha gente que me ha ayudado a mejorar o por lo menos a intentar hacerlo mejor en cada rollo que tiro, mediante magníficas charlas explicativas, llamadas telefónicas monotemáticas, tutoriales exprés y mucha paciencia. A esas personas quiero mostrarles mi más enorme gratitud, ya que sin ellas nunca me hubiera atrevido a mostrar mis fotografías a los demás.
-¿Cómo surge esta exposición?
-De la unión de tres pasiones: la fotografía, los viajes y la gente (o lo que ella hace).
-¿Por qué Nueva York?
-Es una ciudad que puede albergar desde lo mejor y más inesperado hasta lo más triste y desesperado. No quiero decir con ello que me desilusione, sino que una vez superado este shock inicial, puedo decir que el viaje comenzó. Ahí es cuando empecé a ver más allá de lo que las revistas y los libros me habían enseñado. Es cuando comencé a perderme entre sus calles y barrios para ver algo más que lo que ya había visto hasta la fecha de Nueva York.
-¿En qué se ha centrado para esta exposición?
-En la gente que vive en esta urbe. Me he centrado en intentar mostrar cómo llevan a cabo su día a día, dentro de esta ciudad. Es una ciudad capaz de todo, podemos hacer todo lo que hemos soñado en nuestra vida en un sólo día e incluso podemos sentirnos solos en medio de más de 10 millones de habitantes. Ninguna de las fotografías son preparadas o preconcebidas.





