El proceso de recuperación de los elementos originales del convento levantado en Cimadevilla en el siglo XVII por la congregación de las Agustinas Recoletas conllevará la supresión de todas las adherencias al edificio añadidas durante su transformación en fábrica industrial tras la desamortización de los bienes eclesiásticos en 1842. Y dentro de esa retirada de elementos yuxtapuestos se derribará la casa donde residían antiguamente los directores de la instalación fabril, en la esquina de Arturo Arias con la calle de Eladio Verde.
Pero esas no son las únicas novedades. Se construirá también un nuevo vial cuyo trazado conectará las calles de Honesto Batalón y de Maximino Marino Fernández, generando una suerte de ronda exterior de Cimadevilla por detrás del solar de Tabacalera que permitirá, al mismo tiempo, llevar a cabo la peatonalización de la plaza más populosa del barrio alto, la de Arturo Arias (la del Lavaderu). La ausencia de restos arqueológicos en esa zona exterior han allanado el camino.
Dentro de este paquete de actuaciones urbanísticas también se estudiará la construcción de un nuevo aparcamiento para residentes y visitantes de la futura instalación cultural en la misma falda del cerro de Santa Catalina. Su capacidad y sistema de explotación aún tendrán que concretarse.
Los estudios geotécnicos realizados en la zona han determinado que el subsuelo bajo el talud de la atalaya de la ciudad es estable y los materiales que allí se encuentran se acercan por su consistencia a la roca, lo que seguramente dificultará las labores de excavación. La futura ordenación urbanística del actual emplazamiento del colegio San Eutiquio, de La Salle, podría traer consigo más adelante la creación de más plazas de aparcamiento.
La recomposición del tejido urbano afectado por el solar de Tabacalera también permitirá esponjar y permeabilizar todo ese enclave mucho más con una nueva zonificación. Entre el inmueble histórico de la fábrica de tabacos y las dos nuevas edificaciones, que tendrán la misma altura de las viviendas con las que cerrarán manzana, se habilitará una nueva calle-plaza peatonal de entre 20 y 25 metros de ancho. Este corredor comenzará en la plaza de Arturo Arias y está llamado a convertirse en el principal acceso al Cerro desde la plaza Mayor.
Anfiteatro suprimido
El proyecto de urbanización liberará asimismo todo el espacio que hay entre la fachada trasera de la antigua instalación fabril y el cerro de Santa Catalina. Allí no está previsto levantar ningún edificio como tampoco se contempla ahora la construcción de un anfiteatro o escalinata aprovechando la ladera del Cerro, solución que venía recogida por el equipo redactor del plan especial de Cimadevilla. El motivo es que esa obra interferiría con la traza del nuevo vial que se ejecutará para dar respuesta a una reivindicación histórica de los vecinos de Cimadevilla.
Sea como fuere, la junta de gobierno municipal abrirá el próximo martes los trámites para la apertura de información pública previa a la modificación puntual del plan especial de protección y de reforma interior de Cimadevilla en el conjunto arquitectónico del antiguo convento de las Agustinas Recoletas.
En esta primera fase se atenderán sugerencias ciudadanas en un proceso administrativo equiparable por su complejidad y farragosidad a la tramitación de un PGOU con la dificultad añadida que en este caso tienen que aportar informes positivos no sólo la Comisión de Urbanismo del Principado, sino también su Comisión de Patrimonio por tratarse de un inmueble con la máxima protección existente.
Así las cosas, la tramitación urbanística completa de esta modificación del PERI de Cimadevilla puede tardar unos dos años, circunstancia que puede comprometer los planes del equipo de gobierno de tener listas todas las obras para el final del tercer mandato de la alcaldesa.
El concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, adelantó ayer que su departamento ha encargado la redacción del proyecto urbanístico a una asistencia técnica encabezada por el arquitecto gijonés Juan González Moriyón. Este profesional fue quien elaboró la hoja de ruta con los preparativos que ha seguido hasta el momento el Ayuntamiento para abordar el proceso de transformación de la antigua fábrica de tabacos en sede museística.
«Corazón cultural»
La reforma urbanística del solar de Tabacalera es la base del cambio de usos que se pretende acometer en la enorme parcela del barrio alto. En algunos casos se consolidará lo que establecía Francisco Pol y su equipo en el documento del PERI de Cimadevilla, por ejemplo los nuevos edificios en la trasera de la calle del escultor Sebastián Miranda, pero también se incorporarán novedades como la nueva carretera.
Sanjurjo explicó que el plan urbanístico preservará los dos edificios de viviendas consolidada adosada al solar, aunque será necesaria la incorporación de algunos solares propiedad de particulares para acometer el proyecto.
El edil aseguró que se pondrá «el mayor mimo y atención» para realzar el protagonismo del edificio histórico de Tabacalera y convertirlo en «el corazón cultural de la memoria de la ciudad y el mascarón de proa de Gijón hacia el Cantábrico».





