Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Asturias

Politica
Cascos afirma que «sin cirugía no habrá remedio a la esclerosis» del PP asturiano
«Un grupo cada vez más pequeño de personas, con el apoyo de Génova, juega cada dos o tres años a las cuatro esquinas para renovarse a sí mismo» Advierte a Rajoy de que «con afinidades personales no se ganan elecciones»

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Cascos afirma que «sin cirugía no habrá remedio a la esclerosis» del PP asturiano
VOZ CON PESO. Cascos, durante su intervención en un mitin en Aranjuez durante la última campaña electoral. / EFE
«Puede haber dado un paso atrás, pero Cascos no puede retirarse de la política ni aunque lo intente». Esta frase recoge la repercusión casi generalizada que ha tenido la primera entrevista extensa del ex vicepresidente del Gobierno a un medio informativo tras cuatro años de silencio. Y ha sido precisamente el semanario 'La clave', que dirige el también asturiano José Luis Balbín, el elegido para lanzar sus «dardos» contra casi todo y casi todos.

No es la primera vez que, en alguna declaración puntual y siempre con los tiempos muy medidos, Cascos muestra su disgusto con la marcha de su partido, tanto en el ámbito nacional como en el asturiano. Fue el primero en salir a rechazar las formas elegidas para llevar al alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, a liderar la candidatura del PP regional para las legislativas del pasado marzo. También se adelantó a rechazar «el baño de unanimidades» con el que algunos 'barones' regionales del partido quisieron investir días atrás a Mariano Rajoy como candidato a la Presidencia del Gobierno dentro de cuatro años.

Estos rechazos puntuales se concretan y se extienden ahora en la entrevista de 'La clave', donde, al referirse a la situación de su partido en Asturias, y tras analizar la de otras comunidades, asegura que el problema «no es menos grave, porque allí hemos registrado el mayor retroceso de toda España». Aunque sin citar nombres en momento alguno, añade que, aquí, «un grupo cada vez más pequeño de personas, con el apoyo de Génova, juega cada dos o tres años a las cuatro esquinas para renovarse a sí mismo».

A la hora de las posibles salidas a esta situación, el ex ministro de Fomento es todavía más contundente: «Sin cirugía no habrá remedio a la esclerosis».

Estas afirmaciones causaron ayer un fuerte revuelo en el seno de la cúpula del PP asturiano, pese a lo cual ninguno de sus principales dirigentes -el presidente, Ovidio Sánchez; el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, o la presidenta local de Gijón, Pilar Fernández Pardo- respondieron al requerimiento para responder a unas acusaciones que van claramente dirigidas contra ellos. Fuentes próximas a la dirección reconocieron que tanto Sánchez como de Lorenzo tienen asumida la táctica de no responder a Cascos «diga lo que diga», ya que una contestación implicaría abrir una polémica «en la que tienen todas las de perder».

No sale mejor parada la dirección nacional del partido, con su presidente, Mariano Rajoy, al frente. Sobre la «renovación» emprendida por el actual líder, afirma textualmente: «Los noviciados y los catecumenados se hacen en la bancada y no en los puestos de responsabilidad», en una clara alusión a la joven guardia de afines que encabeza Soraya Sáenz de Santamaría. «Sin embargo -sigue-, parece que Rajoy ha optado por las personas más afines, nuevas o veteranas, sacrificando a las personas de más peso y mejor preparadas. No es un buen comienzo de la renovación deseable». Y apostilló: «Con afinidades personales no se gana. Se gana con un mensaje claro transmitido por personas convincentes, con prestigio y experiencia».

Rompiendo la tónica general de no citar nombres concretos, a preguntas de la entrevistadora, Cascos no duda en incluir en ese grupo de personas inadecuadas a Manuel Pizarro y Esteban González Pons. También insiste en su tesis de que el PP no puede ser un partido de 'barones', un sistema que -recuerda- «no hay que olvidar que llevó a la ruptura a la UCD».

¿Hombre de Aguirre?

Desde hace tiempo el nombre del asturiano se viene ligando políticamente de una forma muy directa a Esperanza Aguirre, cuya condición de alternativa a Rajoy cobra fuerza a medida que se acerca el congreso nacional. Cascos considera, sin embargo, «simplificaciones» atribuirle la condición de «hombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid», para descartar, luego, que esté metido en proyecto político alguno que no sea el del partido que él mismo puso en marcha cuando era secretario general, «un proyecto ganador», «un proyecto para ganar elecciones y no congresos».

Cascos percibe que la gente de la calle piensa que los actuales dirigentes del partido «están enfrascados en tácticas de corto plazo para ganar el XVI Congreso, y no concentrados en la estrategia de medio plazo para ganar las elecciones autonómicas, europeas y generales». Todo lo contrario de lo que él defiende: «Es urgente darle la vuelta a esta percepción y comenzar a ganar moral de victoria electoral».

Los nuevos «eficaces»

Sobre la idoneidad de los asesores de Rajoy, el ex ministro renuncia a emitir juicios de valor, aunque se permite «una reflexión general» y es que «al final, la política y los políticos nos medimos por los resultados, y hay que mejorar los resultados del PP, obviamente». A la pregunta de si el actual líder nacional puede ganar unas elecciones, responde que sí, aunque «en la medida en que esté dispuesto a impulsar la renovación que necesita el PP para garantizar la victoria en las elecciones», una victoria que cimenta en estrategias ya recogidas en la ponencia del congreso de 1990, cuando él era secretario general, y que le dio al partido sus éxitos electorales. «Concentrarse en los programas y en las estrategias y, al final, elegir a los mejores», lo contrario -a su juicio- de lo que se está haciendo ahora. «Si éramos eficaces entonces. yo ahora me pregunto: ¿dónde están esos nuevos eficaces del PP? Porque al final hay que confrontar la eficacia del PP a la de Zapatero».

Aunque reconoce la «eficacia» de los métodos del presidente socialista, no se explica la derrota ante quien «en cuatro años no ha hecho sino cometer errores». Las razones, muchas; principalmente «no haber sido capaces de hacer llegar nuestro mensaje en muchos territorios», un fracaso directo «de responsables nacionales y regionales». «Todos admitimos que en 2004 fue el 11-M (la razón de la derrota); ahora necesita otra explicación».

mgonzalez@elcomerciodigital.com

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS