Para aclarar los términos de esos cambios, la asociación de vecinos de la parroquia convocó ayer a una reunión al concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Rogelio Estrada. «Queremos que nos explique cuáles han sido los cambios, sobre los que ya hemos pedido información por escrito, porque no sabíamos nada», explicó Nemesio Tuero, presidente de la agrupación vecinal.
Durante su intervención, el edil explicó que la nueva figura urbanística aplicable al entorno de Oles «rebaja el nivel de protección», frente al temor de los vecinos. «De 'Especial Protección Paisajística' se ha pasado a 'Interés paisajístico'», indicó el edil: «La simple terminología ya indica han disminuido las restricciones», puntualizó.
Asimismo, los vecinos y artesanos expusieron al edil sus inquietudes respecto a la extracción y reparto del azabache, una cuestión sobre la que Estrada recordó que «sólo se puede extraer azabache con un permiso del Estado, que es el propietario del mineral». Además, minimizó los temores de los profesionales subrayando que el mineral que se obtenga de las primeras prospecciones «no irá a fuera de aquí, porque esta actuación la subvenciona el Principado de Asturias».
El museo
Por otra parte, los vecinos de Oles reafirmaron su disposición a «luchar hasta el final» para que el futuro museo del azabache se construya en la parroquia. «Estamos muy molestos ante la idea de que se lleve a Villaviciosa, porque el azabache está aquí, las minas están aquí, todo está aquí», anotó Nemesio Tuero.
De momento, la ubicación de este equipamiento sigue sin afirmarse de forma unánime por el Ejecutivo maliayo, aunque Estrada defiende que la rehabilitada Casa de los Hevia es el lugar idóneo para albergarlo. De hecho, el histórico inmueble también puede acoger una escuela de azabacheros, donde se impartirá formación reglada sobre la actividad artesanal.





