-¿Pensó alguna vez que el Getafe iba a llegar tan lejos?
-Ni se me pasó por la cabeza. Lo de estas dos últimas temporadas es increíble, impresionante. A todos nos gustaría que nuestro equipo jugara así. Lo que está haciendo el Getafe sirve para desmitificar tanto fichaje, tanta figura. Es el triunfo del juego colectivo y eso es el fútbol.
-Y el triunfo de un gran ex jugador y un gran entrenador
-Los jugadores siguen sus directrices a rajatabla y al mismo tiempo saben improvisar. Pero lo del Getafe viene de atrás. Schuster fue el que sentó las bases. Lo que no entiendo es cómo no ha tenido continuidad en el Madrid, que no está jugando como el Getafe.
-¿Qué recuerda de su estancia en ese club?
-Era un equipo modesto, animoso, con un público fiel que acudía todos los domingos por las mañanas a Las Margaritas. De Getafe en sí no me acuerdo mucho. Yo era estudiante y vivía en Madrid, como casi todos los jugadores, y apenas entrábamos en la ciudad. Íbamos a entrenar por la tarde y luego volvíamos a Madrid. Éramos una piña. Recuerdo que en la caseta teníamos un cartel en el que se leía: 'Si ellos la pisan, nosotros la pisamos más'. Eso refleja el espíritu de un equipo basado en el esfuerzo, el sacrificio y el compañerismo. Cuando ves un equipo correr como lo hace el Getafe, es que los jugadores son amigos.





