
Ese abandono persistió hasta el año 2002, cuando se puso realmente en marcha el Arco Medioambiental de Gijón (aunque presentado dos años antes), un inusual proyecto, por sus objetivos y por su horizonte temporal: nada menos que 30 años. A esos 30 ya se pueden descontar algunos, y se empiezan a ver los frutos de una iniciativa que cuenta, para este año, con un presupuesto de algo más de 900.000 euros y que pretende recuperar todas esas parcelas. Y hacerlo para llevar a cabo reforestaciones, praderas, instalaciones con usos sociales... Construir, en fin, un arco verde alrededor de la zona urbana de Gijón.
Fue necesario consultar planos, inventarios, datos catastrales de cada una de las parroquias. Y estudiar si, realmente, la finca elegida era de titularidad municipal. En principio, se trabaja con parcelas que tengan, como mínimo, 5.000 metros cuadrados. Fue así como se sumaron las exactamente 504 hectáreas en las que actuar, aunque no es fácil comenzar en cada una de ellas (de hecho, en un principio se estudiaron fincas que suman casi 800 hectáreas, de las que se restó las reservadas para otros usos municipales, las que no ofrecían posibilidades de intervención y aquellas en las que no fue posible, hasta el momento, clarificar la titularidad).
Ha habido peticiones de indemnizaciones por parte de antiguos arrendatarios, llevadores o sus descendientes, se han registrado talas ilegales de madera, apropiaciones cuya legalidad no está comprobada... Las parroquias donde se concentran el mayor número de hectáreas de estas fincas son Deva (211 hectáreas); Baldornón (159), Cenero (64), Huerces y Lavandera (58 cada una), La Pedrera (48), Fano (43) y Poago (27). En Baldornón, por ejemplo, el 21% aproximadamente de su superficie total es de titularidad municipal y la mayoría de ese suelo está ocupado por pinar, eucalipto y matorral. Veriña, por contra, no cuenta con una sola hectárea incluida en el Arco Medioambiental. Es la única parroquia en esta situación. Una a una, cada parroquia cuenta con su propia ficha en el programa municipal.
Es la parte menos conocida de un proyecto que trata de restaurar, reforestar y mejorar puntos concretos del concejo. Un proyecto que repuebla pastos, praderas, pinares, eucaliptos y matorrales, que mejora castañares, carbayeras y bosques mixtos y convierte el monte bajo en monte alto. Cada parcela en la que se actúa se suma al Arco Medioambiental, y a partir de ahí comienza en ese lugar el trabajo de mantenimiento y conservación. Un trabajo que ya ha llegado al Picu'l Sol, al molino de Viesques, al talud del campo de golf del Tragamón, al Pico del Águila, al Monte Deva, a los huertos de ocio Vega de las Flores, en Leorio... En total, hasta ahora, se ha intervenido en 127 hectáreas, en las que se han utilizado 54.120 plantones. Pero no sólo se ha tratado de plantaciones y reforestaciones, sino también de podas de saneamiento, de limpieza del río Peñafrancia, de talas de seguridad, de la limpieza del apiario del Monte Deva...
«La base es el árbol»
En cada una de las parcelas se lleva a cabo un trabajo distinto, dirigido por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón. Juan Carlos Martínez, jefe de la sección de Jardines, considera el proyecto «básico» para la ciudad, aunque admite, al tiempo, su complejidad. Martínez incide en la idea de que «aunque la base es el árbol, trabajamos también con elementos etnográficos y culturales». De ahí que el Arco Medioambiental sea también un «programa global y transversal» en la que se trabaja en colaboración con el Jardín Botánico, con la Empresa Municipal de Aguas, con la Confederación Hidrográfica del Norte y con el Principado, incluso con la Fundación Municipal de Cultura. Un ejemplo: el proyecto paisajístico de la Villa de Veranes.
Además, el Arco Medioambiental tiene un último objetivo: lograr la participación de los vecinos, explica Juan Carlos Martínez. Así se ha hecho, recientemente, con los vecinos de San Martín de Huerces, en el Picu'l Sol, el pasado mes de febrero, y en el mes de marzo, en la zona boscosa recuperada de La Rebollada. También con los escolares del concejo se ha realizado alguna intervención. Son sólo algunas de las cuestiones previstas para este año, en el que el Arco Medioambiental restaurará el lavadero de Xuan Arroyo y de su entorno, en La Pedrera; el lavadero de Santa Cecilia; llevará a cabo la repoblación forestal con frondosas en el Pico Mil, en La Pedrera; recuperará marras en zonas forestales de nueva creación; recuperará zonas boscosas en distintas parroquias; creará un nuevo acceso en la Vía Verde; ajardinará una isleta en Santurio y finalizará la ya comenzada nueva señalización de la Vía Verde. Y seguirá con los cierres de protección, con el mantenimiento de sendas...





