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Asturias

ISIDRO FERNÁNDEZ ROZADA DIPUTADO NACIONAL DEL PP
«Cascos tiene razón cuando reclama un debate amplio sobre la derrota electoral»
«Nadie me iba a mandar para casa, porque yo me iré cuando considere oportuno y jamás abandonaré un proyecto por el que llevo luchando 30 años» «Los personalismos pueden contribuir a desfigurar el proyecto político»
20.04.08 -

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«Cascos tiene razón cuando reclama un debate amplio sobre la derrota electoral»
Isidro Fernández Rozada regatea las polémicas de forma diplomática. Asegura que es tiempo de unir esfuerzos y no sacarse los ojos unos a otros. Sólo así cree que es posible diseñar el modelo de partido que puede ganar las elecciones en Asturias y en España. No obstante, no oculta su respeto hacia la figura de Francisco Álvarez-Cascos. Una persona que, según Rozada, «cuando advierte de ciertos riesgos está totalmente acertado».

-¿Se parece algo este PP al que usted contribuyó a fundar?

-Se parece poco, fundamentalmente, por la evolución positiva del electorado. Antes era más escaso y tenía mayor connotación ideológica. Por aquel entonces comenzamos con poco más de dos mil afiliados y hoy superamos los 25.000. No es tan fácil llevar las cosas como las llevábamos antes.

-Me refería a las divergencias internas que se han sucedido a lo largo de los últimos meses.

-Antes, éramos menos. Ahora tenemos una base electoral de 300.000 asturianos y eso hace que la participación sea mayor y los problemas, en proporción, hayan crecido. Mi gran preocupación es que el proyecto político se pueda perder. El debate sobre el modelo de partido, que enmarca soluciones a los problemas de los asturianos, es el que debe prevalecer. Los personalismos pueden contribuir a desfigurar un marco donde el proyecto político es lo fundamental. Primero consolidar las ideas y luego determinar qué personas tienen que trabajar y liderar ese proyecto.

-Entiendo por sus palabras que existen casos de dirigentes en el PP que lo interpretan al revés.

-Eso siempre existió y va a seguir existiendo. Pero la fuerza del proyecto debe ser superior y hacer posible que por encima de cualquier actuación personal esté la oferta electoral basada en unos principios que son básicos. Somos más los que arropamos al modelo global de partido por encima de personalismos.

-¿Va en esa dirección la restructuración diseñada por Ovidio Sánchez en el PP de Asturias?

-Ovidio Sánchez tiene las ideas claras y necesita el trabajo de todos los que creen en el proyecto. Entendió, y yo lo apoyo, que es bueno que tenga un equipo de trabajo que no decide ni tiene capacidad para tomar decisiones, porque eso corresponde a los órganos directivos, cuyas responsabilidades, en ningún caso, se pueden ignorar. Antes que él, desarrollaron este planteamiento Fraga, Hernández Mancha, Aznar o Rajoy a través de los denominados 'maitines'. Nadie cuestionó en ninguna directiva nacional la constitución de estos equipos de trabajo.

Críticas internas

-Pilar Fernández Pardo sí lo hizo en la última reunión de la junta directiva regional.

-A mí me pareció que Fernández Pardo tuvo una intervención atinada, respetuosa como presidenta de una junta local a la que se le invita a participar en el grupo de trabajo. Ella considera que eso ya lo hacen los órganos de partido y, por eso, no va a enviar a nadie. En el fondo, tiene razón. Respeto esa decisión, pero sigo considerando que todo lo que sea colaborar es poco.

-¿Piensa que Pardo ve en la nueva estructura un pilar que refuerza el liderazgo de Sánchez?

-Esa es una interpretación subjetiva. Habría que preguntarle a ella si ve el enemigo dentro. Yo no lo veo. Ella tiene su estrategia.

-¿Comprendería que ella tuviera aspiraciones políticas ante el próximo congreso regional?

-Claro que las entendería. Es una persona emergente que tiene sus apoyos. Legitimidad no le falta y seguro que sabrá administrar en el tiempo sus aspiraciones, otra cosa es cómo medirán los demás esas ambiciones.

-Un dirigente del PP de Oviedo le advirtió a Pardo de que en el partido «se viene a sumar y no a comprar». ¿Comparte esta reflexión?

-Me quedo con la primera parte. En este partido hay que venir con la idea de sumar. En esta organización, quien tenga ganas de trabajar, no sobra. Sólo sobrarían los que dicen que sobra gente.

-Iglesias Caunedo recordó en la última junta directiva que Fernández Rozada no podía representar la renovación del partido. ¿Cree que están siendo injustos con usted?

-No. Yo ya dije en los órganos del partido, donde tengo que hacerlo, que no tengo, después de 30 años de militancia, que hacer de meritorio ni ante mi partido ni ante los ciudadanos. Yo siempre he sido un renovador permanente hasta el extremo de que no nos quedamos en un grupo reducido. Quienes ahora opinan con libertad son fruto de mi trabajo por incorporarles a este proyecto político. No hay ninguno al que no le haya dado margen suficiente para llegar incluso a decir las cosas que ahora dicen. Siempre he estado a favor de la renovación y he dejado paso a otras personas. En las últimas elecciones, cuando De Lorenzo se postuló para encabezar la lista, fui el primero en darle mi apoyo, sometiéndome a la disciplina del partido.

-Pero no hay que olvidar que el deseo del regidor ovetense era desplazarle de la lista al Congreso y convertirle en aspirante al Senado. No me diga que no le dolió.

-Nunca me sentí ninguneado ni considero que se me faltó al respeto. Lo único, si hubiera ido de número uno de la candidatura, la campaña se hubiera diseñado de otra manera. Pero el diseño de la campaña le corresponde al número uno. Yo fui cómplice porque lo acepté y me limité a trabajar de forma impecable por toda Asturias, como dije en la directiva.

-¿De verdad que entendió la actitud de Gabino de Lorenzo?

-A mí me daba igual ir al Senado que al Congreso, que asumir la responsabilidad de las decisiones de un partido que me diga que no debo estar en las Cortes Generales. Yo lo que quería es que el propio partido y sus órganos colegiados decidieran. Desde luego, lo que no me iban era mandar para casa porque yo me iré cuando considere oportuno y jamás abandonaré un proyecto por el que llevo luchando más de 30 años.

-¿Después del fracaso electoral cree que el alcalde de Oviedo debería haber adoptado otra actitud?

-De Lorenzo adoptó, a mi juicio, la actitud más prudente. Al sentirse decepcionado por el resultado electoral, entendió que debía dedicar todos sus esfuerzos a Oviedo.

-¿El resultado del 9-M acabó con sus posibilidades de ser algún día el candidato regional del PP?

-Son elecciones distintas y él tiene un equipo que le asesora y sabrán las decisiones legítimas que pueda tomar.

-En las últimas semanas, ha surgido también un grupo de apoyo a Alicia Castro. ¿Piensa que puede tener apoyos suficientes para competir por la Presidencia del partido?

-A la hora de hablar de apoyos y configuración de un equipo debe de hacerse después de conocer cuál es el modelo que dentro de nuestro proyecto político tiene esa plataforma y, después de conocer eso, hablar de las personas, pero nunca a la inversa.

-¿Considera entonces que midieron mal los tiempos?

-Fue un grupo entusiasta...

-Que contó con el respaldo de Alicia Castro.

-Alicia Castro sólo dijo que estaba encantada de que haya gente que le pide que vuelva. A nadie le amarga un dulce. Yo, en ese caso, haría lo mismo que Alicia. Abriría un periodo de reflexión antes de tomar una decisión. Me parece una actitud correctísima.

Democracia

-El PP siempre ha presumido de ser un partido democrático y abierto a todas las sensibilidades. Sin embargo, surgen llagas cada vez que se abre un periodo congresual con más de una candidatura. ¿Por qué ocurre eso?

-La gente tiene sus legítimas ambiciones y hay muchas personas en el PP que son políticos excelentes y, sin embargo, presidente del partido nacional sólo hay uno. Por tanto, las posibilidades de llegar son escasas y por eso se intentan colocar en esta carrera. No nos debe extrañar que cuando hay cónclaves de esta naturaleza la gente se mueva y no dé por bueno lo que hay. Eso es lo que engrandece al partido.

-¿Entonces por qué se critica tanto la opción de que Aguirre presente su candidatura?

-Hay un sector importante en el partido que está diciendo sus preferencias. Tan legítimo es esto como que Aguirre diga que quiera presentarse. Un partido no puede creer que hay una crisis cuando hay más de una persona dispuesta a dirigir el partido.

-¿Piensa que han cometido un error aquellos líderes regionales que se han pronunciado a favor del actual presidente popular?

-En nuestro sistema, los compromisarios tienen libertad de voto y serán ellos los que decidan. Los presidentes regionales que hablan, lo hacen en función de lo que a ellos, personalmente, les gustaría que ocurriese. Son opiniones, no son imposiciones.

-No parece lógico, entonces, que Sánchez reitere que el PP de Asturias apoya a Mariano Rajoy, ¿No?

-Yo a Ovidio Sánchez lo enmarco con el resto de presidentes regionales y le otorgo la misma fuerza moral y legitimidad que tienen para expresar su opinión, nunca su imposición. Sánchez transmite su opinión de lo que puede ser mejor para el partido.

-Esperanza Aguirre insiste en que es necesario abrir un debate de ideas en el Partido Popular. ¿Piensa usted lo mismo?

-El debate de ideas está permanentemente abierto. Aguirre quiere, a mi juicio, trasladar a la ciudadanía la existencia de un proyecto político que se debe a millones de españoles y protagonizar los debates políticos por encima de otros que no son tan trascendentales. Y que no se pierda eso. Yo estoy de acuerdo con ella. Por encima de las personas que pasamos, están las ideas que permanecen.

-Una de las voces autorizadas para analizar la situación del PP es Francisco Álvarez-Cascos. El ex vicepresidente pide un debate más amplio después de la derrota electoral. ¿Cree que tiene razón?

-La fuerza moral de Álvarez-Cascos para plantear estas cuestiones es ineludible. Necesitamos de personas con su trayectoria política llena de aciertos en sus distintas responsabilidades. Sus ideas y sus formas de ver cómo se puede configurar el futuro tendrán siempre en Isidro Fernández Rozada un apoyo total. Llevo casi 30 años trabajando con él. Y cuando él advierte de ciertos riesgos, creo que está acertando totalmente.

-Francisco Álvarez-Cascos no puede hablar más claro cuando alude al PP asturiano. En una entrevista reciente dice que «sin cirugía no habrá remedio a la esclerosis» y recuerda que el Principado es el lugar de España donde más ha retrocedido el PP.

-Estoy de acuerdo con lo que dice cuando habla de la derrota electoral. Es un dato objetivo que no acepta discusión. No hay razón de estar o no estar de acuerdo. Es así. Sin embargo, no voy a ir más lejos de donde él va. Dice lo que dice. Y. Yo no quiero hablar de personas. Simplemente, me gustaría que todos los que forman parte del proyecto popular fueran conscientes de lo que está mal para intentar cambiarlo.

-¿Podemos esperar la vuelta a la primera línea política del ex vicepresidente en un plazo corto?

-No sé cuál va a ser su actitud ante una vuelta a la actividad política, pero sí sé que él no ha abandonado definitivamente la política y que daba un paso atrás. Yo sería uno de los que celebraría con gran júbilo su retorno a la vida política activa

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