
LAS FRASES
Fue una explosión de júbilo: gritos, abrazos, cánticos, sidra y todo el mundo cantando el Asturias Patria Querida. Fiesta total. La alegría contrastaba con la desilusión de los jugadores rivaesl, que también recibieron su ovación. ¿San Cugat, San Cugat!, vitoreó la afición cuando el equipo catalán se retiraba a los vestuarios.
El Belenos Summun iniciaba el partido con los 27 puntos de ventaja que se había traído del campo de la Guinardera en el partido de ida. La renta era amplía, pero no tanto como parecía.El San Cugat echó toda la carne en el asador desde el minuto uno y el Belenos tuvo que sufrir. Y mucho.
La sanción del talonador, Gus, y la baja del zaguero, Veli, sumadas a la responsabilidad y nervios al tener tan cerca el objetivo del ascenso le impedían desarrollar un juego sólido y resolutivo. La falta de determinación local animó a los catalanes, mucho más cómodos ayer que en el primer encuentro. No obstante los minutos de tanteo iniciales se saldaron con un 3-0 para los avilesinos merced a un golpe de castigo convertido por Pavo.
Era un espejismo. A partir de ahí el Belenos Summun cedió terreno, aún quedaba un mundo y los locales no eran capaces de dominar a un Sant Cugat que lejos de bajar los brazos, se iba animando cada vez más con cada ensayo que conseguía. Hasta tres en los siguientes veinte minutos, situando un 3-21 en el marcador que reducía a nueve puntos la renta inicial y que sembraba la duda en la grada. Justo antes del descanso, cuando peor pintaban las cosas, un buen maul se abrió paso hasta la zona de marca, colocando un 10-21 en el marcador.
El entrenador local, David Méndez, movió el banquillo, aleccionó a sus jugadores y la segunda parte fue otra historia. El Belenos ganó en solidez y convencimiento. Pablo Artime y Chiri proporcionaron mayor empuje y estabilidad en los agrupamientos, obligando al Sant Cugat a incurrir en constantes golpes de castigo que desembocaron en la señalización de un ensayo de castigo que clarificaba la situación de manera considerable para los locales, 17-21.
Minutos después, Kike Rosete, Gabel y Martín trabajaban bien un agrupamiento dentro de la 22 visitante obteniendo un golpe de castigo a cinco metros traducido en ensayo por la percusión de un Artime imparable. Con 15 minutos de juego por delante y un punto arriba en el marcador, 22-21, el ascenso estaba hecho.
El último tramo se perdió entre la fiesta en las gradas y la multitud de rifirrafes entre los jugadores. Nuevos cambios contribuyeron a parar aún más el partido. En los minutos finales el cuadro catalán logró anotar un golpe de castigo y un ensayo intrascendentes que les sirvió para, al menos, ganar el partido, 22-29. El ascenso es para el Belenos Summun y al San Cugat le queda la posibilidad de ganarse en la promoción.
Pero la temporada aún no ha terminado. Sólo queda rubricar el ascenso con la consecución del título de campeón de Primera Nacional. El partido se jugará dentro de dos semanas en campo neutral y el rival será el San Sebastián, que eliminó al Hospitalet. «Se lo dedico a los jugadores, a la afición y a todas las personas que de una u otra manera forman o han formado para del Belenos. Es el triunfo del club, de muchos años de trabajo». David Méndez, el entrenador, contuvo su alegría para ofrecer su opinión del partido: «El de la primera vuelta no reflejaba la realidad. Allí nos salió todo bien pero hoy (por ayer)... Ellos se crecieron y nosotros sufrimos mucho». En el descanso «di un toque de atención» e introdujo una serie de cambios: «Metí más kilos en la delantera para frenar el partido». Y dio resultado.
De cara a la próxima temporada, «aún es un poco pronto para pensar en eso», aunque aún así, David Méndez -entrenador, jugador y profesor en el Colegio Los Dominicos de Oviedo, 39 años de edad- anticipa que «haremos pocas incorporaciones, sólo jugadores de aquí. Queremos gente comprometida con el equipo».
Enrique Lucio es el presidente: «Estamos eufóricos. Alcanzar esta categoría con los complicado que es el rugby... Quiero agradecer la presencia de las autoridades y también su apoyo». Lucio aprovecha la ocasión para dejarla caer: «Jugar en División de Honor significa al menos multiplicar el presupuesto por 2.5».
Román Antonio Álvarez, el concejal de Deportes, estaba emocionado. Jugó al rugby (de pilier) en la Atlética, hace ya unos cuantos años, y ayer le costaba hablar: «Sí, s í, con el cambio de categoría habrá que aumentar, buscar más patrocinadores. Es un deporte que engancha y este equipo se lo merecía. Hace muchos años que no veía así esta grada», concluyó.
Isra Heres es uno de los muchos ilustres veteranos del equipo: «Llevó en el rugby desde 1982. Son muchos años bregando y este ascenso significa mucho. A ver si nos apoyan. Ellos -en alusión al Sant Cugat- vinieron en avión y nosotros tuvimos que ir a Barcelona en autobús». Y aunque en un principio no dice nada, responde con claridad cuando se le pregunta: «Sí, claro, todos los jugadores ponemos dinero». Isra hace cálculos: «150 euros para pagar la ficha, 50 para el viaje a San Cugat... unos 300 en toda la temporada, sin contar los 150 de lotería que tenemos que comprar cada uno. Esto es rugby». DAVID MÉNDEZ





