
-¿En qué centra su trabajo Alcer Asturias?
-El trabajo de la asociación va encaminado a la defensa de los intereses de los enfermos renales. Para ello desarrollamos en toda la geografía asturiana charlas y conferencias para concienciar a la población de la necesidad de hacerse donantes de órganos. También cubrimos las ferias de muestras más importantes de Asturias con este mismo fin. El trabajo culmina con que al final del año la cifra de donantes se incrementa aproximadamente en dos mil personas.
-¿Por qué cree que no somos todos donantes?
-Tenemos que cambiar esa cultura y hacernos más donantes, ya que tienes muchas más posibilidades de ser receptor de un órgano que de donarlo.
-¿Cómo se detectan los problemas renales?
-La enfermedad se detecta generalmente a través de la analítica porque los parámetros se disparan junto con la tensión. A la vez sientes cansancio, nauseas, picores, etcétera.
-¿Cómo se ve usted como enfermo?
-Soy una persona con una vida normal que vio truncada su forma de vida. Mis órganos vitales dejaron de funcionar teniendo que adaptarse, ya que necesitaba una máquina que sustituyese su funcionamiento. Es un impacto psicológico brutal para quien se ve en esa tesitura. La reacción inmediata es que dependes de una máquina para poder vivir.
-¿Cómo se puede contactar con ustedes?
-Alcer Asturias tiene su sede en Oviedo, dentro del recinto hospitalario, con un horario de atención de lunes a viernes de 9 de la mañana a 14 horas y con visitas personalizadas a los centros de tratamiento siempre que así lo requieran las personas. El teléfono y fax es el 985256250.





