
El acto fue conducido por el ex alumno Rafael Javier Cayado, que realizó un detallado repaso de la historia de del colegio y de la figura del entonces párroco, quién también creó la fundación Obra Pía para su mantenimiento. No faltó a esta cita en recuerdo del benefactor del pueblo María Luisa Blanco, quien fue la última profesora que impartió clases en la desaparecida escuela. Permaneció a su cargo desde 1951 hasta el año 1960 y ayer también hubo un pequeño homenaje para ella. Recibió un ramo de flores de manos de la concejala de Servicios Sociales, Ana Carmen Fernández, y una placa de sus antiguos alumnos.
El concejal de Cultura, Juan Basilio González, descubrió la placa conmemorativa mientras una pareja de gaiteros tocaba 'Asturias patria querida'. La mañana soleado dio brillantez al emotivo acto.
Posteriormente, en la capilla de Santiago, se ofició una misa por los alumnos difuntos. Los asistentes se trasladaron luego al restaurante Amandi, donde disfrutaron de un almuerzo de compañerismo y una larga sobremesa en la que no faltaron recuerdos y anécdotas.





