
El director general añadió que las acciones contra el fraude en la comercialización del producto irán acompañadas de «una fuerte campaña de promoción» del cultivo de la región. «La faba asturiana es la única denominación de origen de faba de España y todos los que nos dedicamos al medio rural tenemos que hacerlo constar con rotundidad», dijo.
Las actuaciones que se desarrollen en el marco de este programa no impedirán la entrada de fabes procedentes de otras autonomías o países. Según expuso Rodríguez Nuño, el objetivo de esta campaña es «evitar que se comercialicen como asturianas, no que no se vendan».
Por otra parte, el responsable regional de Agroalimentación hizo hincapié en la necesidad de potenciar el cultivo de faba en Asturias como una actividad de «diversificación, que ayude a completar las rentas de los agricultores y ganaderos».
En el marco del festival de la faba maliayo, en el que han participado medio centenar de cosecheros del concejo -no todos inscritos en el Consejo Regulador-, Rodríguez Nuño anotó que en la última cosecha se produjeron 140 toneladas de faba asturiana «de gran calidad», una característica derivada, según recalcó, de los nuevos procesos de tecnificación de la producción y del tiempo propicio que se registró.





