
Dejando a un lado esas «conversaciones con estudiantes», el catedrático de Química Orgánica no hizo campaña propiamente dicha. Andrés, quizá menos segura de sus posibilidades de alzarse con la victoria en la segunda vuelta, recorrió los campus de Oviedo, Gijón y Mieres y Oviedo en un apretado comienzo de semana. La catedrática de Derecho Internacional Público, que obtuvo el 22,56% de las papeletas y que dicen encarna la Universidad más progresista, no pierde la esperanza de convertirse en la primera mujer al frente de la institución académica asturiana y respondió a las críticas vertidas por el químico tras la presentación de una plataforma de apoyo a la candidata.
«Ataque destemplado»
«Ha hecho un ataque destemplado, áspero e incomprensible que supone despreciar y politizar una iniciativa autónoma de un conjunto de estudiantes que han querido pronunciarse legítima y razonadamente y que no es más que una cortina de humo para hacer olvidar su negativa a un debate que tenía que hacerse producido para poder valorar las posiciones», cargó Paz Andrés. «Los estudiantes forman parte de la comunidad universitaria y tienen tanto derecho a pronunciarse como los demás colectivos. Tal parece que prefiere la opacidad y el anonimato a la participación», se despachó la catedrática, que cree que «la discrepancia, en democracia, no es agresión, sino el ejercicio de un derecho. Sus comentarios son una prueba de que tiene un modelo distinto al mío de concebir la vida universitaria». Otra cuestión que a Paz Andrés no le cuadra es que, «a pesar de que estos cuatro años ha tenido una posición privilegiada como director de departamento y miembro de Consejo de Gobierno no ha hecho oposición más allá de lo que afectaba a su propio departamento. Si todo iba mal. ¿Por qué no levantó la voz?», insistió.
Ambos dedicarán el día hoy, jornada de reflexión, a trabajar. Él tiene que dar clase y revisar una tesis. Ella, compromisos laborales que ha ido aplazando por las lides de la campaña. Juran estar tranquilos.





