La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, defendió la actuación del Ayuntamiento en el control de ruidos procedentes de locales de ocio a pesar del fallo judicial que condena al consistorio a indemnizar con 4.000 euros a un vecino de La Pomar que denunció en 27 ocasiones a un pub de La Felguera, que ya cuenta con dos sanciones municipales.
En este sentido, Díaz recordó la puesta en marcha de controles de ruido en los locales de ocio y las sanciones ya impuestas a varios establecimientos.
Díaz subrayó que, desde diciembre de 2005, existe la obligatoriedad de instalar en los locales de música limitadores de volumen y ha subrayado las «numerosas inspecciones» por parte del Servicio de Medio Ambiente Municipal. Una labor que ha propiciado la imposición de «numerosas sanciones». La mayoría eran propiciadas dada la «existencia de gente que aplicaba cierta picaresca en los limitadores de sonido».





