
Después de su frustrante racha con los Grizzlies de Memphis (12 derrotas en tres eliminatorias tras la temporada regular), Gasol estaba ansioso por deslumbrar con la camiseta del Lakers en unos play offs, y cumplió otro de los objetivos que se había marcado. «Tengo que rebotear más en ataque y hacer mejor trabajo en defensa», había asegurado el jugador de Sant Boi antes de medirse a Denver y prometer que ayudaría «al máximo» en el rebote defensivo. El resultado fueron 13 capturas bajo su aro, una cifra que nunca había alcanzado esta temporada, aun beneficiado por la debilidad en el interior de los anárquicos Nuggets, que dependen del estado de gracia de Allen Iverson y Carmelo Anthony: 30 puntos inservibles cada uno.
Sin embargo, Gasol no quiso conceder excesiva importancia a su estadística individual, que le llevó a liderar el encuentro en puntuación, rebotes, pases de anotación y porcentaje en tiros libres (8 de 8), con seis fallos en 20 lanzamientos a canasta. «Para mí los números individuales no son importantes. Todos hemos contribuido. La clave es que mis compañeros han sabido encontrarme, así que mi actuación también es mérito de ellos», resaltó.
Triángulo mágico
Ahora, como miembro del 'triángulo mágico' del equipo de Phil Jackson, con los también indiscutibles Kobe Bryant y Lamar Odom, los Lakers ya ni siquiera echan en falta al lesionado Andrew Bynum. El joven jugador tenía previsto reaparecer en los play offs, pero aún no está recuperado de su lesión de rodilla. En su ausencia, Gasol sigue actuando como pívot puro, «disfrutando», y confiado en lograr más triunfos en estos play offs que deben llevar a los Lakers, al menos, al título del Oeste. «Por los resultados y el juego que hemos mostrado va muy bien jugando de '5'. Si es bueno para el equipo, me da igual jugar de '5' o de '4'», asegura Gasol, que, cuando se produzca el regreso de Bynum, abandonará el poste alto y actuará de ala-pívot.
Por el momento, su movilidad y talento, entre sus muchas cualidades, han permitido a los Lakers reinar en el Oeste y hacer crecer también a jugadores como Bryant, pese a su irregularidad (32 puntos ante Denver, pero con 9 de 26 en tiros de campo), y un portento físico llamado Odom que también estuvo pletórico en el primer duelo: 17 puntos y 14 rebotes. El propio Odom calificó a Gasol como «un top 10 de la NBA», mientras que Bryant recordó que el español «siempre juega bien. Su talento ofensivo le da libertad para hacer lo que quiera sobre la cancha y no fijarse sólo en el poste alto».
El entrenador de los Nuggets, George Karl, también tuvo que reconocer «el gran partido» de Gasol y sabe que tendrá difícil evitar el miércoles el 2-0 en la eliminatoria.





