Andrés Presedo Gijón
La Semana Negra ya tiene destino fijo y definitivo a partir de 2009. Será una parcela de algo más de 100.000 metros cuadrados que se encuentra justo al lado del campus universitario, entre la Escuela de Marina Civil y la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial, cuya propiedad es compartida por el Ayuntamiento de Gijón, el Principado y la Universidad de Oviedo. Desde hace meses, el equipo municipal de gobierno tiene tomada la decisión de trasladar a esa zona, en el futuro, la Semana Negra, teniendo en cuenta que se trata de un entorno amplio, cercano y con pocas posibilidades de molestar a los vecinos. Según pudo saber EL COMERCIO, incluso se llegó a barajar la posibilidad de llevar la Semana Negra de este año para la citada parcela, pero la necesidad de urbanizarla obligó a buscar, para la presente edición, una solución de urgencia, que será el entorno de Poniente.
La parcela elegida como futuro parque ferial se encuentra delimitada por la avenida de Albert Einstein, por uno de los accesos a la autopista (avenida de Justo del Castillo), y por las citadas escuelas de Marina Civil y de Ingeniería Técnica Industrial. Una zona de más de 100.000 metros cuadrados que, en extensión, se considera más que suficiente para las necesidades de la Semana Negra en un futuro y para cualquier acontecimiento que el Ayuntamiento decida celebrar en tan privilegiado recinto. Durante muchos meses, parte de aquel entorno fue ocupado por las obras del inicio del túnel del metrotrén, incluido el almacenamiento de dovelas y el vertido de lodos extraídos por la tuneladora, estos últimos en la zona propiedad del Principado, que se acerca a unos 30.000 metros cuadrados del total. Por el medio de la parcela elegida pasa la senda peatonal de Peñafrancia, que nace en el puente del Piles y cruza todo el campus universitario antes de llegar al campo de golf de El Tragamón.
El Ayuntamiento tiene previsto urbanizar todo aquel entorno, con el correspondiente saneamiento, iluminación y asfaltado de la zona, para dejarlo en la mejor de las disposiciones para celebrar en el mismo, y a partir de 2009, la Semana Negra. De esta forma, se daría por cerrada la eterna polémica de la celebración de este acontecimiento lúdico-festivo que tiene un indudable tirón popular, pero que nadie quiere tener bajo su domicilio.
Zona de seguridad
De hecho, la propiedad del edificio de La Gacela, en la avenida de Torcuato Fernández Miranda, después de no pocos litigios, logró que la Semana Negra tuviera que irse de los terrenos anexos a El Molinón. El Ayuntamiento se vio obligado a buscar para la edición de este año, que se celebrará entre los días 11 y 20 de julio, una solución de urgencia, que será el entorno de Poniente, con el compromiso adquirido ante los vecinos de que será sólo esta edición, en pequeña escala, hasta que, ya en 2009, esté acondicionado el futuro ferial en los terrenos de Bernueces anexos al campus Universitario.
Será la de este año una Semana Negra diferente, recortada en su elemento lúdico y con un diseño muy cuidadoso para evitar todos los problemas posibles al vecindario. De hecho, el recinto, que llegará desde la calle de Rodríguez Sampedro hasta el final del paseo de Poniente, unos 40.000 metros cuadrados en total, será de un tamaño algo menos de la mitad del que disfrutaba la Semana Negra en los aledaños de El Molinón. Acorde con todo ello, según pudo saber este periódico, el número de chiringuitos, de bares y de atracciones feriales descenderá también de forma importante, hasta ser menos de la mitad, en todos los casos citados, que en ediciones anteriores.
Escenario central
Los bares serán ubicados, junto con el mercadillo, al final del paseo de Poniente, en la zona más alejada de los denominados ‘edificios barco’, al igual que el escenario central, que irá en el último extremo, justo en la salida del espigón de la playa. Precisamente en ese entorno, es posible que se permita la ocupación parcial de una zona de la arena para ubicar algunos bares, pero que no tendría incidencia alguna en el normal uso estival de la playa por parte de los bañistas.
El recinto será permeable a la entrada del público, pero estará totalmente vallado a efectos de un mayor control por parte de los cuerpos de seguridad, al igual que de los planes de saneamiento y limpieza, en los que el Ayuntamiento se compromete ante los vecinos a hacer un esfuerzo especial, tanto dentro de la Semana Negra como en las zonas aledañas. Igualmente, tiene intención de crear una comisión de seguimiento en la que estén representados los vecinos, de la organización del acontecimiento lúdico-cultural y del propio Ayuntamiento, en la que se dilucidarían los problemas que puedan surgir en cada momento y como vía de diálogo continuo con el vecindario.
No en vano, desde el Ayuntamiento se entiende el esfuerzo que deberán de hacer este año los vecinos de Poniente que, tras la Semana Negra, casi enlazarán con los festejos de la Semana Grande. Será excepcional, pero no por ello, se comprende, menos molesto.