El fallecido, un indigente de origen andaluz, solía acudir a esta casa semiderruída situada a las afueras de Alcázar de San Juan, junto a la N-420, para dormir en los días más fríos. Al parecer, el domingo encendió una hoguera en el interior de la casa para entrar en calor pero acabó provocando un fuego por toda la vivienda y su propia muerte por inhalación de humo, ya que el cuerpo no presentaba quemaduras.





