
El sábado transcurrió con normalidad hasta que la lluvia torrencial hizo acto de presencia, ocasionando molestias a los expositores situados bajo la carpa ubicada en la calle Gran Vía.
Real se comprometió a «corregir errores» de cara a la próxima edición sin descartar un cambio de ubicación para el recinto ferial. Tras la incorporación de la nueva junta directiva, AICOR sigue sumando nuevos socios. Muchos se quedaron fuera del evento por falta de espacio. La asociación tuvo que descartar algunas propuestas. La Plaza Nueva se ha quedado pequeña.
Paseo Princesa Letizia
«Estamos pensando en trasladarla una vez más de lugar para que podamos entrar más y podamos estar todos juntos en lugar de repartirnos en dos carpas diferentes», dijo Real. La opción principal que consideran es la zona portuaria, en concreto el paseo Princesa Letizia. El único inconveniente que han encontrado para formalizar ese traslado pasa por el elevado coste del alquiler de la carpa. En la Plaza Nueva se utiliza la infraestructura instalada por el Ayuntamiento para la Feria del Libro y la Semana Juvenil con el consiguiente ahorro económico, pero si deciden marcharse al muelle tendrían que solventar ese problema. «A todos nos gusta la ubicación del paseo Princesa Letizia, pero tiene esa importante dificultad», añadió el presidente.
En 2003
La Feria de la Industria y el Comercio de Ribadesella inició su andadura como feria de stokaje en el año 2003. En esa primera edición se celebró en la plaza de abastos. Al año siguiente se trasladó al pabellón deportivo de La Atalaya, «un espacio amplio y bajo cubierta, pero que está muy apartado».
Otro año también se organizó en la plaza Dionisio de la Huerta pero allí se encontraron con el mismo 'hándicap' de la carpa. Las dos últimas ediciones se han celebrado en la Plaza Nueva, pero ésta se ha quedado pequeña tras la incorporación de las industrias del Polígono de Guadamía.
AICOR debe buscar una solución y para conseguirla confía en seguir contando con la colaboración del Ayuntamiento al que le están «muy agradecidos» por su respaldo. «El muelle es un marco incomparable, sobre todo si tenemos la suerte de contar con buen tiempo, pero debemos solventar el problema del pabellón», añadió Real.





