
A estas alturas, el Consistorio parece haber perdido la calma y sancionará a Contratas Piñera con 114.000 euros, a razón de 1.638 euros por cada día de retraso sumado entre el 7 de enero y el 17 de marzo, día en que la Concejalía de Contratación decidió imponer la multa. La concejala del área, Beatriz Paredes, marca además a la contratista una nueva fecha tope para terminar los trabajos, el 3 de julio de 2008, y le advierte de que «habrá nuevas penalidades en caso contrario», según figura en el informe municipal que aprobará hoy la Junta de Gobierno local.
Para hablar de retrasos en Los Castañales hay que remontarse a 2004, cuando la empresa Coprosa dividió las dos pistas de fútbol de hierba artificial donde actualmente entrenan los tres clubes con más categorías inferiores del concejo, el Grujoan, Pumarín y Covadonga.
Tras una primera convocatoria desierta, Contratas Piñera logró el contrato de los vestuarios y las gradas el 3 de julio de 2007. La inversión era de 984.718 euros -a sumar a los 2,2 invertidos ya en la renovación- y el plazo de ejecución de tres meses, según la oferta del adjudicatario.
Pero en octubre la obra no estaba ni siquiera iniciada a consecuencia del retraso en la llegada de unos materiales prefabricados. Esto no motivó ninguna sanción al ser «una causa no imputable», según consideró el equipo de gobierno.
Pero ante las críticas de los grupos de la oposición, el PP anunció en enero su intención de sancionar a la empresa al considerar la obra «urgente y necesaria».
Dos opciones
La normativa permite al Ayuntamiento elegir entre dos medidas por la actuación de la empresa: sancionarla con 0,12 euros por cada 601,01 del precio del contrato o rescindirlo. Opta por la primera. La arquitecta municipal de Edificios y Patrimonio justifica tal decisión en que los trabajos «parecen haber recobrado el ritmo adecuado» y señala que convocar un nuevo concurso «ocasionaría considerables perjuicios al interés general, dado que supondría una paralización indefinida de las obras».
A esta circunstancia debe de sumarse la pretensión de la empresa de aumentar el coste del contrato. Contratas Piñera solicitó un aumento en torno al 35% alegando las «nuevas necesidades y causas imprevistas», entre las que se podría incluir que el campo fue asaltado por unos vándalos en enero.
El Ayuntamiento, en cambio, se niega a realizar un proyecto modificado pues, según sus cálculos, el incremento previsto no supera el 10%. La contratista expone que el hecho de que los campos están en uso dificulta y encarece los trabajos. Pero «era circunstancia ya conocida desde el propio proyecto, y por tanto, a considerar en la licitación», apunta el equipo de gobierno en el informe al respecto.





