La mayor parte de la producción musical, sin embargo, tuvo autores menos ilustres. Con frecuencia, han quedado en el anonimato los creadores de las letrillas que se adaptaban a la música de piezas muy comunes en el folclore local. Algunas de estas piezas eran de compositores conocidos, como Sor; otras formaban parte del cancionero popular. Hasta se llegó a usar 'La Marsellesa', a la que se adaptaron varias letras. Las había dedicadas a la patria. Algunas de las canciones ensalzaban la figura del rey 'Deseado' con letras que hoy serían calificadas de naifs: «¿Alolito, alolito, alolito!/ En el patio de mi casa/ he plantado un arbolito,/ con naranjas y limones/ para el rey don Fernandito».





