
«El fin no es conseguir resultados deportivos, sino formar jugadoras, que sean útiles para el primer equipo», explica Arribas, quien añade que «lo importante es que adquieran experiencia». Y, puntualiza, «creo que lo hemos conseguido». No en vano, Alba Holgado, Lucía, Valerie, Río y María Fernández fueron utilizadas por el primer equipo a lo largo de la presente temporada.
«Algunas tenían muchas ganas de que la fase fuera lejos de Gijón, pero ahora será en casa y tendrán el ánimo de la familia, así como de las más jóvenes de los equipos de base, ya que varias son entrenadoras», asegura el entrenador, que comenta que «a lo mejor el factor cancha no ayuda tanto como en teoría debería ser». La competición consta de tres partidos, «por lo que serán como tres finales». Arribas explica que «el encuentro clave será el primero ante el Chapela gallego, que tiene jugadoras veteranas que jugaron en superior categoría con el Porriño».
Luego en los otros dos choques ante el Barakaldo y el Leganés, «parece en principio que no será tan complicado», comenta.
Para la fase de ascenso Juan Arribas contará con Ione y Clara como porteras; Alba, Amaya, Lucía, Valerie y Rocío Fuente, como primeras líneas, y María Bartolomé, María Fernández, Noemí, Débora y Alejandra, segundas líneas.
Otro equipo asturiano, el Universidad de Oviedo jugará en las mismas fechas en su cancha la fase de ascenso a Primera División masculina. Tendrá como rivales al Delasalle-Grupo Pinta (primero de Cantabria), el Fundación Pinilla-BM.Cáceres 2016 (primero de Extremadura) y el Calvo Xiria (segundo de Galicia).
Los estudiantiles hicieron una buena campaña, derrotando en la recta final al AA Codema e intentarán el ascenso a una categoría que se presenta muy animada para la próxima temporada.





