
Prueba de ello es que es ganó la Semana Santa pasada el Torneo Nike de Barcelona, que le situó al como número uno del circuito que patrocina esta multinacional de artículos deportivos.
Pese a su corta edad tiene un amplio historial, con participación en el Mundial de Francia y también como número uno de la selección española en el Europeo por equipos de Suecia.
Ahora sus objetivos son el Torneo Sport Gooffy, que es clasificatorio para el Europeo para después encarar en julio el Campeonato de España, aunque su punto de mira más lejano es seguir los pasos de los grupistas Áxel Álvarez y Pablo Carreño, que están en el centro de alto rendimiento de Barcelona.
Este joven gijonés se introdujo en el mundo de la raqueta con sólo cinco años: «Me ofrecieron en mi colegio, en el Piles, jugar al fútbol, pero no se por qué no me gustaba el deporte colectivo y me llamó mucho la atención el tenis y no dudé en apuntarme a un cursillo».
Desde entonces, González Muñiz, que alterna los entrenamientos con sus estudios de Segundo de ESO, no ha hecho más que progresos en este deporte al que dedica buena parte de su jornada: «Hago dos sesiones todos los días. Primero, con Arévalo físico durante hora y media para luego rematar con dos horas de pista, que es lo que más me gusta».
El primer objetivo importante de González Muñiz se ha hecho realidad en el citado torneo de Barcelona. «Derroté al madrileño Juan Riquelme, que cuando era alevín me ganó en la misma competición, pero lo superé bien en la final tras vencer primero a Rivas, Frutos, Benito, Salazar y Cuesta».
Añade que «el triunfo refuerza mi moral, porque ahora voy con confianza al Sport Gooffy, donde espero clasificarme para el Europeo, aunque el Torneo Manuel Alonso, el campeonato de España oficioso, también lo prepararé».
Buen repertorio
González Muñiz se define como un jugador que «le gusta tener un buen repertorio de golpes, es decir, ser completo». En este sentido, el espejo donde se mira es «Federer y Jokovic, que tienen muchos recursos y una gran técnica».
Y sueña con llegar algún día a la elite: «Será duro y, casi con toda probabilidad, el futuro está en Barcelona para poder crecer como jugador, por lo que lo intentaré con todas mis fuerzas».





