
EN DOS PREGUNTAS
Aunque había disputado la fase inicial con el combinado español, hubo problemas de última hora -se discutía si los profesionales podían acudir a la cita olímpica de 1980- que le hicieron pensar que no estaría en Moscú. Pero a la vuelta de su viaje de novios, recibió la noticia de que tenía que hacer de nuevo las maletas y poner rumbo a la entonces Unión Soviética. «Al principio, nos costó un poco ponernos al día», recuerda Joaquín. Otros jugadores, como Víctor Muñoz, habían hecho una gira con la selección por Sudamérica e «iban como motos».
En lo deportivo, la buena suerte no estuvo del lado de la 'roja' y el equipo -que contaba en sus filas con el también asturiano David- no pasó de la primera ronda. Eso sí, precisa Joaquín, «yo no perdí ningún partido». La selección española empató los tres partidos. El primero, ante el equipo de la República Democrática Alemana, en Kiev, que acabó ganando la plata. El segundo, enumera el ex futbolista, ante Siria, en Minsk. «Les podíamos haber metido un montón», se lamenta sobre aquel encuentro. Y en el tercero, se adelantaron a Argelia, que acabó igualando el marcador a unos y pasó por mayor diferencia de goles.
Su temprana eliminación le permitió acudir a numerosos encuentros, ya en Moscú durante la siguiente semana. «Mis recuerdos son muy buenos», destaca para evocar una ciudad «tranquila» en la que todos los detalles estaban cuidados «al máximo». Los soviéticos, no en vano, se habían esforzado en 'vender' su mejor cara en unos Juegos marcados también por el boicot liderado por Estados Unidos.
En cualquier caso, sí resultó especialmente reseñable para Joaquín la «convivencia» con otros deportistas en la Villa Olímpica. El buen ambiente que se respiraba. «Había mosquitos y Herminio Menéndez nos dejaba la crema para que no nos picaran», cuenta. También, llegó a sentarse en el comedor junto al mítico Tachenko. «Era impresionate, pero nosotros teníamos a Romay, que también impresiona lo suyo», bromea sobre la altura del ucraniano.
-¿Cuál es el mejor consejo que le han dado?
-Nunca hay que desfallecer ante la adversidad y que es más difícil mantenerse que llegar.
-¿Qué le diría a un niño que empieza a jugar al fútbol?
-Lo primero, que sepa combinar el fútbol con los estudios. Y después, que cuando esté en un equipo se esfuerce al máximo y nunca pierda la ilusión. En el deporte y en la vida, hay que tener actitud y aptitud. Con un mínimo de aptitud para hacer algo, lo importante es la actitud que se tenga.





