El símbolo en cuestión consiste en un trapo de color morado o berenjena, en una tonalidad similar a la de la imagen corporativa de los trenes de Renfe, que se colgará a modo de bandera de las ventanas de los edificios, siguiendo el patrón de otros conflictos que se han escenificado de esta forma en la ciudad. En un primer momento se pensó en un trapo verde, pero luego se desestimó, señaló Escudero, porque se asocia en este momento a la lucha de colectivos ecologistas contra el proyecto de regasificadora de El Musel.
Además de esta primera acción de protesta, los vecinos de Moreda acordaron en una multitudinaria asamblea coordinarse en el futuro con las asociaciones de El Polígono y Poniente, también beligerantes con el proyecto para las vías, para sacar hojas informativas conjuntas relativas a su lucha que se repartirían en grandes concentraciones de gente en la ciudad con motivo de actividades lúdicas y turísticas.
En esa misma línea plantean asimismo la recogida de firmas en contra del diseño urbano del plan especial. «El proceso administrativo que se avecina es largo y lo importante es mantener vivas nuestras reivindicaciones», manifestó Teresa Escudero, quien opina, al igual que el resto de su directiva, que lo más urgente en este preciso momento no es salir a la calle a manifestarse.
El sábado, la entrega
Los vecinos de Moreda entregarán el próximo sábado en el edificio de la Pescadería las alegaciones que presentarán como colectivo contra el plan de vías. Dichas alegaciones, que fueron respaldadas ayer en la asamblea, proponen que no se apruebe el plan especial en su redacción actual por indefensión jurídica de los afectados. También piden que se redacten las líneas centrales del complejo de la estación intermodal que se construirá en el barrio, «con clara especificación de las dimensiones máxima y cotas» de la terminal de autobuses y trenes.
Dentro de las propuestas vecinales también se incluye la realización gráfica de un corte geológico que represente desde el túnel del metrotrén -que concluye actualmente en el Humedal- a la estación intermodal y sea prolongado en dirección a Veriña, siguiendo el actual trazado de Renfe-Cercanías. El fundamento de esta solicitud es que «a la luz de las consideraciones que sean precisas por razones de técnica ferroviaria, quede claro cuál sería el límite que tendría cualquier proyecto integral de soterramiento futuro».
Por último, la asociación vecinal reclama, con las modificaciones necesarias, que toda la documentación adicional anterior se incorpore al proyecto del plan especial y se retire «por absurda e innecesaria» la propuesta que realiza el equipo redactor relativa a redes ciclistas y peatonales. Ligado a lo anterior pide que este conjunto sea nuevamente sometido a información pública.
Los vecinos asimismo critican el déficit de participación ciudadana y dudan de que el futuro diseño de la estación intermodal garantice la permeabilidad del tránsito peatonal entre los barrios de Moreda y Pumarín.






