El más critico fue Rafael García Méndez, director de Marina Civil, quien señaló que «no creo que sea una actividad para un campus, entre otras cosas por el ruido que va a generar. Está bien que la gente se divierta, pero que lo lleven a la Campa de Torres que allí no molestan a nadie. Desde luego, aquí no me parece un lugar adecuado para la Semana Negra». En esa misma línea, el director de Marina Civil apuntó que «tenemos un campus privilegiado y meter esa actividad aquí en el medio, desentona. Me extraña de la alcaldesa que siempre defendió este campos y que ahora permita este despropósito. Estoy convencido de que, si se lleva adelante, cosa que no depende de mi, se hará ago lamentable y se puede llevar el campus a pique».
También preocupado se mostró el director de Ingeniería, Joaquín Mateos, que comprende que el Ayuntamiento busque un recinto para una actividad que nadie quiere a su lado. «¿Molestar? No creo, si está bien vallado. Por mi, si no lo hicieran, encantado de la vida, pero no me rasgo las vestiduras», señaló. Abundando en el tema, sí señaló que era necesario controlar el recinto y no convertirlo en sede del 'botellón', que llevaría a fatales consecuencias.





