«El Consejo de Estado, a propuesta del Buró Político del Comité Central del Partido, acordó sustituir del cargo de Ministro de Educación a Luis Ignacio Gómez Gutiérrez y en su lugar promover a la compañera Ana Elsa Velázquez Cobiella, actual Rectora del Instituto Superior Pedagógico Frank País García, de Santiago de Cuba», señaló la nota oficial.
La escueta información publicada en el diario Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, único en la isla, destacó el currículo de Velázquez, Doctora en Ciencias de la Educación, graduada en 1980 y que «acumula 30 años directamente vinculada al aula como profesora o dirigente de escuelas en el campo, jefa de departamento, vicedecana de facultades, decana, vicerrectora y Rectora durante los últimos ocho años». En cambio, no hubo ni una sola palabra de reconocimiento a la labor de quien durante casi 18 años dirigió ese ministerio. Tampoco se reveló su destino. El gobierno ha confiado en la preparación de Velázquez para reflotar la educación, gratuita como la salud, un sector fundamental para la formación de los nuevos revolucionarios. La destitución de Gómez, quién en las elecciones de enero perdió su condición de diputado de la Asamblea Nacional, se produjo luego de que en los debates promovidos por Raúl Castro desde el año pasado, se denunciara con dureza la crisis de la educación en la isla. La falta de maestros con experiencia -bien por jubilaciones o porque algunos prefieren optar a trabajos mejor remunerados- se compensa con los llamados 'maestros emergentes', jóvenes que a veces tienen la misma edad que sus alumnos y se apoyan para impartir la docencia con las 'teleclases', clases grabadas difundidas por televisión. Las críticas llegaban desde la calle y desde medios e instancias oficiales. La más reciente se produjo durante el pasado congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).





