
El caso es que cerca de 1.100 trabajadores, un 22% del total de la plantilla, colaboran con la entidad. «Cada trabajador aporta tres euros al mes si quiere participar y esto implica que la empresa del grupo a la que pertenece tiene que aportar otros tres euros mensuales», además de la cantidad fijada en los estatutos, señaló Blanco. Premios de excelencia académica, becas para los hijos de los empleados, programas de inserción laboral de jóvenes con discapacidad intelectual o colaboraciones con oenegés son algunas de las actuaciones de estos años pasados. Para el 2008, incorporan novedades.
Por un lado, han dado voz a los trabajadores para que seleccionaran un bien cultural incluido en la lista del Ministerio de Cultura de patrimonio protegido. La fundación dedicará un porcentaje a su protección. «En Asturias ha sido seleccionado el monasterio de Cornellana, en Salas», avanzó Blanco. Por otro lado, la fundación ha creado una red de guarderías de 0 a 3 años para ayudar a las trabajadoras que se encuentran a jornada completa. «Para este semestre ya tenemos 25 solicitudes, pero el plazo sigue abierto», resaltó Blanco. También los clientes pueden participar en algunos de los proyectos que se gestionan desde la fundación. «El pasado año recaudamos, por ejemplo, 35.000 euros para la Asociación Española contra el Cáncer a través del programa de puntos».
A menos de un par de meses de inaugurar las instalaciones de Llanera, el grupo Alimerka sigue creciendo. Según su presidente, la empresa tiene previstos 22 proyectos que pueden traducirse en 10 aperturas a lo largo de este año en Asturias, Castilla León y Galicia, donde la sociedad dispone de sucursales.





