DELEGADO DEL CLUB DE LOS LEONES

-¿Veían al Principado como a la aldea de Asterix y Obelix?
-No, el retraso está relacionado con la historia del propio país. El Lions Club empezó en 1917, en EE UU, y se fue extendiendo por 202 países. Es muy conocido en Europa, pero aquí tuvieron que traerlo alemanes jubilados que vivían en la costa mediterránea.
-¿Por qué?
-Hombre, durante unas décadas hemos estado un poco aislados en todas las actividades internacionales. Además, aquí el asociacionismo es muy flojo: en cualquier país la gente está en tres o cuatro asociaciones. Aquí, como no sea el fútbol...
-Quieren ayudar a los necesitados de su comunidad y para eso buscan famosos. Explíquese.
-Buscar, buscamos a cualquiera, lo que pasa es que cuanto más relevancia social tiene una persona, más puede influir, ayudar. Si un albergue me pide camas y conocemos al director de un hotel, las cosas se hacen más fáciles.
-Pues con gente así, serán un árbol muy apetecible para arrimarse.
-Como en cualquier club de amigos, el contacto generará luego colaboraciones particulares, pero ése no es el objetivo. Solo admitimos en el club a personas que trabajen desinteresadamente.
-¿A qué se dedica?
-Participo en una serie de negocios internacionales que no están ni en Asturias ni en España.
-¿Cuál será su primera acción?
-Una cena benéfica en el balneario de Las Caldas, el 31 de mayo. Están todos invitados. Los fondos serán para Aspage, la asociación de paralíticos cerebrales que está en Latores.





