
Según ha podido saber EL COMERCIO de fuentes parlamentarias, el objetivo no es tanto crear de inmediato la policía autonómica como recoger en el Estatuto esa posibilidad y, cuando se vea conveniente, ponerla en marcha. Por eso se ha optado por esta vía intermedia de posponer su desarrollo a una ley posterior, al estilo de lo que se ha hecho en la vecina comunidad de Castilla y León. En este sentido, se destaca que Asturias carece ahora de numerosas competencias que correspondería ejercer a ese nuevo ente y que, por tanto, no tendría mucho sentido crearlo para que efectuara una labor a medias. «Es mejor esperar a que se incluyan esas competencias en el Estatuto, se transfieran y, después, constituir la policía», señalan estas fuentes, que consideran que «no es una necesidad urgente».
A través de distintas fórmulas, las regiones que han ido modificando sus estatutos en los últimos meses -Comunidad Valenciana, Baleares, Andalucía, Castilla y León y Aragón- no han perdido la oportunidad de incluir en los nuevos textos la figura de la policía autonómica. Asturias no quiere ser menos, sobre todo porque la pretensión de los partidos es que la reforma se sostenga en el tiempo y no haga necesario reabrir el debate una y otra vez. Una vez que el documento contemple esta opción, el Gobierno o los grupos parlamentarios podrán impulsar, cuando así lo deseen, el desarrollo de la ley, dando así forma a la futura policía. Cabe recordar que, a día de hoy, la Administración autónoma sólo cuenta con una unidad de la Policía Nacional adscrita que se encarga, entre sus restringidas funciones, de vigilar los edificios oficiales y del control del juego.
Entre las novedades estatutarias que saldrán adelante sin mayores problemas también está la modificación de las normas que regulan las convocatorias electorales. Con excepción de las comunidades 'históricas', el resto -incluida Asturias- celebran sus comicios al mismo tiempo, en unas fechas establecidas. En adelante, y dentro de unas limitaciones marcadas por la Constitución, el presidente asturiano tendrá autonomía para decidir cuándo disolver la Cámara, convocar elecciones y abrir nuevo mandato.
«Cortina de humo»
En medio de la negociación sobre las competencias, el descontento de una de las partes implicadas, en este caso Izquierda Unida, es cada vez más evidente. Ayer, después de las acusaciones vertidas un día antes por populares y socialistas sobre el deseo de la coalición de copiar la reforma aplicada en Cataluña, sus responsables salieron a la palestra. Y lo hicieron para tildar estos reproches de «patraña y cortina de humo».
«PSOE y PP han hecho un pacto para que Asturias tenga un Estatuto de segunda, del siglo pasado, y para trabajar con más tranquilidad quieren desacreditar políticamente a IU», criticó un portavoz, que advirtió de que la coalición no se conforma con «pequeños retoques».
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