
«La legislatura anterior estuvo marcada por el impulso al desarrollo de nuevos estatutos; en este momento, además de algunos estatutos de segunda generación, vamos a tener que poner en marcha los ya aprobados en la legislatura anterior», reflexionó Salgado en su intervención. En esa tarea, apostilló, «mantener una buena relación con las administraciones autonómicas nos va a ser de extraordinaria utilidad».
Salgado se refirió también a la nueva etapa que vivirá la Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios bajo el mando de María Luisa Carcedo, a quien agradeció su «sacrificio» al renunciar a su acta de diputada y de la que destacó su amplia experiencia gestora en varios ámbitos de la administración. «Conocí a Carcedo en Sanidad y estoy segura de que ese mismo rigor y enfoque lo aplicará en todas sus actuaciones en la Agencia de Evaluación», agregó Salgado, quien destacó la tarea de este organismo para «hacer verdad» que la eficacia en la prestación de servicios «no es patrimonio del sector privado». «Habremos hecho los deberes cuando María Luisa nos ponga buena nota», agregó.
Morán asume el escaño
El encaje de la Agencia Estatal de Evaluación en el seno del Ministerio de Sanidad presenta ciertas peculiaridades. Carcedo no responde ante nadie más que ante la ministra, igual que un secretario de Estado, pero oficialmente tampoco tiene ese rango. Así ocurre con otras agencias que forman parte del Gobierno.
Carcedo, junto a otros nueve altos cargos del Gobierno, presentó previamente su renuncia como diputada para asumir su nuevo puesto. Su escaño en el Congreso de los Diputados pasa a Hugo Morán.





