
Meré acudió el pasado lunes a la sede de Delegación del Gobierno en Oviedo donde solicitó por escrito «ayuda urgente por amenazas de muerte con arma». La víctima presentó los partes de urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias, así como las denuncias puestas en el cuartel de la Guardia Civil de Posada. «Les expliqué todo lo que me pasaba y me dijeron que comenzarían cuanto antes a tomar cartas en el asunto», explicó Meré.
Nuevas amenazas
La hostelera aseguró ayer haber recibido nuevas amenazas. «Cada poco asoma la cabeza por la cocina o la puerta y sin hablar, para que nadie lo oiga, se pasa una mano por el cuello, como que me lo va a cortar. Además, ha amenazado a otro cliente y le ha dicho que me va a rajar», señaló Meré, quien añadió que su agresor sostiene que no le ha pagado el alquiler del último mes. «Yo pago todos los meses los 1.285 euros que me pide, y qué casualidad que este mes no me dio los recibos, todavía los estoy esperando».
Tras la amenaza al cliente del bar, la Guardia Civil se personó en el local, pero Mari Luz criticó «el buen trato que le dispensan a él. Si en este país se protege a la mujer maltratada que baje dios y lo vea».
La hostelera mantiene su decisión de quedarse en Cayés. «Tengo valor porque exijo que se respeten mis derechos y que el culpable pague por lo que está haciendo. No me voy a ir porque tengo mis cosas aquí y no les voy a dejar el dinero», apuntó.





