
Los asistentes a este seminario coincidieron en señalar que la violencia en los colegios es un fenómeno emergente, aunque «su ruido mediático es mucho mayor al problema real», apuntó González-Pienda. De hecho, afirmó que en España un 13% de los centros escolares «refieren haber padecido algún tipo de caso de violencia», un porcentaje que, apuntó, es de los más bajos de Europa.
Pero, ¿qué hace que un chico o chica de 11 o 12 años insulte o pegue a su compañero de clase y lo grabe en su teléfono movil? «Cuando nosotros erámos pequeños, jugábamos a policías y ladrones y sabíamos dónde estaba el juego y dónde empezaba la realidad. El problema es que los jóvenes de ahora ven la violencia como una diversión, como algo lúdico. No saben diferenciar entre juego y realidad. Por eso lo graban en sus móviles».
Este experto recordó los datos que sobre violencia estudiantil aparecen en el informe elaborado por el Defensor del Pueblo, que dice que un 30% de las agresiones que se producen en los centros escolares son verbales y «apenas un 4,7%, físicas».
Junto a este especialista comparecieron en rueda de prensa el presidente de la Asociación Nacional de Psicología y Educación, Jesús Beltrán; y el máximo responsable de la Asociación Internacional de Psicólogos Escolares, Peter Farrell, de la Universidad de Manchester. Ambos destacaron que «las aulas son un reflejo de la propia sociedad. Antes, los cambios sociales tenían lugar cada cien años y ahora cada cinco», indicó el catedrático Jesús Beltrán Llera. Para este especialista, los menores perciben la vida «demasiado fácil, la cultura del esfuerzo ha desaparecido».
Peter Farrell, profesor universitario de origen inglés, demandó la presencia de más psicólogos en los colegios. Los docentes «necesitan ser apoyados. Necesitan ser percibidos como una figura firme por los escolares».





