
El caso es que el cambio de Gobierno y a la espera de lo que pueda ocurrir, ha ralentizado la transformación en Apies, al menos en Gijón.
El pasado 29 de enero, a través de la Autoridad Portuaria de Gijón, Gestiba anunció la contratación de una auditoría «con el objeto de evaluar la situación económica de dicha sociedad y, en su caso, liquidar las deudas contraídas previamente a su transformación en agrupación portuaria».
Huelga
La notificación se efectuó en medio de una convocatoria de huelga en la estiba efectuada por Coordinadora, que, entre otras cosas, pedía el cumplimiento de la ley en cuanto a la transformación de las sociedades de estiba.
Cerca de tres meses después, fuentes empresariales consultadas por este diario indicaron que la auditoría acabada se refiere a las cuentas del pasado ejercicio, cerrado, por cierto, con un superávit próximo a los 24.000 euros, y que las cuentas de la supuesta liquidación no estarán disponibles hasta dentro de dos meses, previsiblemente.
Empresas y Coordinadora se muestran ahora menos interesadas que hace tres meses en acelerar la transformación. Las primeras, porque la mejora de los resultados enfría los ánimos, porque están encontrando en la Autoridad Portuaria más facilidades para participar en la gestión de la sociedad con alguna capacidad superior a la de opinar, y porque la misma ley que propicia la creación de las Apies obliga a las empresas privadas a aumentar las contrataciones en régimen laboral común, cosa que tampoco entusiasma.
Por lo que a Coordinadora se refiere, fuentes asturianas del citado sindicato indicaron a este periódico que mantienen su deseo de que la ley se cumpla, pero la convocatoria de huelga se hizo también en un momento en que Fomento puso en jaque el objetivo sindical de mantener la funciones que el colectivo de estibadores tiene reservadas, sin excluir las llamadas 'actividades complementarias', y las cosas parecen haber vuelto, en ese sentido, a la calma.
Con las cosas así, nadie da por muerto el proceso de transformación, concluido ya en muchos puertos, pero el asunto, hoy por hoy, ha dejado de ser 'casus belli'.





