La morosidad repuntó con fuerza, si bien todavía se sitúa en una proporción del 0,89%, cuando la media del sistema podría estar en el 1,15%, apenas la mitad del promedio que presentaba la zona euro antes de la crisis internacional. Aunque el banco no cree que la mora pueda llegar a duplicarse al final del ejercicio, está convencido de que va a crecer «inevitablemente». Por eso, cuenta con una dotación de 36 millones, contrapartida de los 31 millones obtenidos con la venta de inmuebles.





