El tribunal ha aplicado la pena más alta al ciudadano venezolano Andrés Felipe Serna, considerado uno de los responsables de la red, al que se le ha impuesto una condena de once años y tres meses de prisión y al pago de una multa de 300.000 euros. Por su parte, los receptores de los paquetes postales, en los que la droga se encontraba oculta en relojes de madera, han sido condenados a nueve años y seis meses de prisión en el caso del ovetense Alberto González Menéndez, y de cinco años en el de los gijoneses Javier Pérez Rodríguez e Iván Rodríguez Cueria, además de multas de cien mil euros a cada uno.
Investigación en 2006
La operación fue llevada a cabo conjuntamente por la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y Vigilancia Aduanera en octubre de 2006 y la droga decomisada, cuyo grado de pureza supera el 75%, fue valorada en 438.000 euros. El tribunal ha considerado la circunstancia agravante de «notoria importancia» en la participación necesaria de Andrés Felipe Serna y de Alberto González Menéndez como receptores de los paquetes y ha desechado la petición de las defensas del atenuante de adicción a las drogas.
La sentencia recoge que de los informes médicos y periciales apunta que los acusados son «consumidores abusivos» de sustancias psicotrópicas, pero «no hay dependencia o adicción». Los cuatro imputados permanecen en la prisión de Villabona desde que fuesen detenidos. Los abogados de la defensa ya preparan los recursos a la sentencia.





