
Obras en la boca de uno de los túneles de la variante. / PALOMA UCHA
Vecinos del concejo de Lena criticaron hoy que en los alrededores inmediatos de la aldea de Ronzón (entre Campomanes y Pola de Lena) aparecieron durante este año dos vertederos y una planta de hormigón para el tramo de las obras de la variante (AVE) Pajares - Pola de Lena. Señalaron que la planta de hormigón se denunció por primera vez el día 18 de febrero de 2008 ante el ayuntamiento de Lena por no tener licencia municipal de actividad.
Ahora han vuelto a denunciar el día 22 de abril de 2008 la misma planta de hormigón y los dos vertederos también ante los demás organismos responsables: la Confederación Hidrográfica del Norte, la Consejería el Medio Ambiente y la Fiscalía del Medio Ambiente, según informaron los vecinos a través de una nota de prensa.
El objetivo principal de las denuncias de los vecinos es que se respete el medioambiente y a las personas, que las cosas se hagan "bien" por medio de un control efectivo independiente y permanente de los impactos y el cumplimiento de normativas. Expusieron que todas las actividades denunciadas no estaban recogidas en los planes originales de la obra de la variante y por lo tanto carecen de licencia municipal de actividad, así que no fueron sometidos al periodo de información pública y de alegaciones.
Los vecinos dijeron que no han sido informados en ningún momento sobre cómo les iban a afectar las obras ya sea directa o indirectamente, llegando hasta el punto de que se corten caminos (tanto de forma temporal como definitiva) sin ser avisados.
Además, dijeron que tienen "miedo" de que fuentes usadas habitualmente por personas y ganado se vean afectadas, ya sea porque queden secas o contaminadas por la planta de hormigón o por los vertederos. Esta preocupación se extiende al río Lena y está justificada por los vertidos de la planta de hormigón del tramo Pajares-Sotiello (denunciados en su momento) en el río Huerna. Dichos vertidos se hacían por la noche cuando ya no estaba el guarda correspondiente, según afirmaron.
Temen también que la tierra muy compactada por el tránsito de maquinaria no tenga capacidad de drenaje suficiente con el consiguiente peligro de riada o avalanchas de tierra.