
Y hubo suerte porque Alonso mantiene sus vacas desinfectadas contra la brucelosis y la tuberculina con antelación suficiente, por su habitual presencia en concursos regionales y nacionales. El malestar era evidente entre las cinco personas que corren con la organización del certamen ganadero: Tomás González, Alfonso Gato, Prudencio Puertas, Alejandro Huergo y César Noriega. Hasta uno de ellos comentó que «esta feria es mucho más antigua que la Consejería». El Ayuntaminto aporta 3.400 euros para la feria, que quedó deslucida, y el concurso de arrastre.
El año pasado habían acudido a la finca de Navadosu cerca de 200 cabezas de ganado y lo que no se echó en falta en esta edición fue la presencia de vecinos, jubilados y curiosos. Entre los asistentes se encontraba Ángel Traviesa, ganadero de Igena y propietario de la cuadra más galardonada en el último concurso nacional de la raza Asturiana de Montaña. Para Traviesa este tipo de ferias responden simplemente «a mantener una tradición», que está a punto de perderse «por la falta de ganado y la total ausencia de tratantes». Sí comentó que «al menos sirven para distraer a la gente».
Ausencias aparte, la feria era un lujo para la vista ante la posibilidad de contemplar la manada de vacas de Jorge Raúl Alonso. Entre ellas se encontraba 'Serrana II', una novilla que se proclamó campeona de España hace diez días en un certamen celebrado en Infiesto. El propietario aseguraba ayer que «no la vendo ni por 6.000 euros».
De las vacas de Alonso comentaba Miguel del Río, natural de Los Carriles, que constituyen «el ganado de más calidad y el mejor tratado de Asturias». Esa fue la tónica de la agradable mañana que se vivió en Nueva: el tiempo transcurría lentamente entre las críticas a los responsables del Principado y las alabanzas al ganado presentado por Jorge Raúl Alonso.





