El proyecto municipal obligará a modificar el diseño anterior para ganar nuevos espacios y adaptar el edificio a su futuro uso: centro de día, residencia de personas mayores y centro social. Con los cambios, las obras costarán unos 700.000 euros más de lo que había presupuestado el Ayuntamiento para el edificio de usos socioculturales. En total, el centro polivalente supondrá 1,8 millones de euros, según estimó ayer el regidor.
El Ayuntamiento iba financiar el anterior proyecto con cargo a los fondos mineros. Si ahora la partida resulta insuficiente, se completará con recursos propios.
La residencia contará con 10 habitaciones individuales, de las que dos se reservarán para mayores dependientes. El centro de día tendrá capacidad para el doble o algo más de usuarios y el social estará abierto, como hasta ahora, a todos los vecinos.
Teresa Martínez elogió el proyecto municipal, «que se adapta a la nueva filosofía de la consejería de que las personas mayores no tengan que dejar su entorno» y se comprometió a financiar la dotación del centro.
'Rompiendo distancias'
El nuevo equipamiento servirá como complemento para el programa regional ' 'Rompiendo distancias', que la Consejería de Bienestar Social prevé ampliar el año que viene a Riosa, Morcín y Ribera de Arriba de forma conjunta, adelantó el alcalde.
El programa acerca servicios sociales y asistenciales a las personas mayores de las áreas con población dispersa que quedarían al margen de la red de equipamientos del Principado. Este año, el departamento de Pilar Rodríguez ha anunciado ya la ampliación de 'Rompiendo distancias' a 14 municipios, nueve del occidente y otros cinco de la zona oriental. Las Regueras, por citar un concejo del centro de población similar a la de Ribera, ya disfruta del programa desde hace años.





