
La única ausencia será Hidalgo, quien ayer volvió a estar ausente en la sesión, con tratamiento de fisioterapia, por un esguince, aunque el domingo ya quedó fuera de la lista definitiva.
Aunque tras la llegada de Bilic hubo un cambio en el dibujo táctico, con Kike Mateo en la banda derecha, para situar al croata junto a Barral en el eje del ataque, la variante no dio buenos resultados, ya que el murciano rinde menos en la banda y los dos arietes más específicos no se complementan. Por eso retornó al estilo más usado esta temporada, con un 4-2-3-1 que puede convertirse en un 4-2-4, con dos interiores de aspecto ofensivo.
La sesión celebrada ayer en Mareo tuvo efectividad, con goles de Barral, en dos ocasiones, Diego Castro y Omar, con varias pruebas, aunque en la principal, el técnico cántabro incluyó a Pablo de Lucas en el puesto de Matabuena. La idea inicial era repetir la formación que goleó al filial sevillista, pero Preciado incluyó al ilicitano, quien ya el domingo, en la fase final del encuentro, se mostró bastante activo.
El entrenador montañés quiere un equipo con ambición y su objetivo es ganar en Cádiz. Para este partido, Preciado mantendrá la defensa con Iván y Jorge en el centro, flanqueados por Sastre y Canella. Gerard, que tuvo descanso en la pasada jornada, por unas molestias musculares que obligaron a su sustitución en tres partidos consecutivos, siguió con los teóricos suplentes.
En las bandas continuarán Pedro, en la derecha, y Diego Castro, en la izquierda, con Míchel en el centro del campo, mientras que Kike Mateo se mantiene en la posición de enganche, con Bilic en el vértice del ataque. A la expectativa queda Barral, que ayer estuvo muy participativo. El gaditano compartió ataque con Kike Mateo, en el segundo tiempo, y con Omar, en los otros dos.
Organización ofensiva
La presencia de Pablo de Lucas daría al equipo una mayor proyección ofensiva y sentido de organización, mientras que Matabuena y Míchel destacan más por la contención, en una zona en la que Fleurquin tiene más brega y Miguel García, mejor poder de creatividad.
El ilicitano realizó ayer jornada doble, ya que después del partido de entrenamiento tuvo que dirigir el entrenamiento de uno de los equipos cadetes de la escuela de Mareo, dentro de las prácticas del título de monitor juvenil, curso en el que está matriculado en Avilés, junto a los porteros Sergio y Sergio II.
En la sesión de ayer, Preciado fue turnando a algunos de los habituales titulares. En el primer tiempo, el descanso fue para Iván Hernández. En el segundo le tocó a Míchel y en el tercero, a Matabuena.
El Sporting es el equipo más goleador de Segunda División. Lo máximos realizadores son Barral y Kike Mateo, con once goles cada uno, y Bilic, que se incorporó en enero, con siete. Es uno de los aspectos que enorgullecen a Preciado, quien quiere transmitir a su plantilla la ambición de ganar.
El técnico tiene a su disposición a toda la plantilla, con excepción de Hidalgo y de Andreu. El catalán, que ayer fue sometido a una resonancia magnética de control, tiene que esperar una semana más.
Hoy está previsto un trabajo de estrategia, para contrarrestar el juego aéreo del Cádiz a balón parado, en el que suele aprovechar la altura de los centrales. Es uno de los principales problemas que acusa el equipo gijonés en el aspecto defensivo.
Luego se facilitará la lista de convocados. Mañana, la última sesión de la semana y, a continuación, viaje en avión a Jerez, con escala en Madrid. El objetivo es ganar en el Ramón de Carranza, sin pensar en lo que pueda hacer la Real Sociedad en Málaga o el Elche en Vitoria.








