Ambos sindicalistas insistieron en la necesidad de un «cambio en el modelo productivo». Pino pidió que «el desarrollo se realice a partir de ahora sobre bases sólidas, porque llevábamos unos años de bonanza económica pero las bases no eran sólidas».
Por su parte, Braga concretó además de el peligro de la desaparición de dos sectores industriales «tradicionales», como son el naval y el de armas, lo cual «sería una tragedia». Pidió también un modelo de sostenibilidad sanitaria, y criticó a los empresarios por no apoyar la opinión sindical en este sentido. Recordó que «en el absentismo laboral, del que tanto se queja la patronal, influyen mucho las listas de espera».






