
Suárez explicó que el inmueble que abarca las calles de Rodríguez San Pedro, Pedro Duro y Marqués de San Esteban está siendo amueblado en este momento y dentro de poco más de un mes se podrán tramitar allí todas las gestiones relativas a impuestos estatales no cedidos a la comunidad autónoma: IRPF, IVA y Sociedades.
Para ello, las arcas estatales han invertido 7,5 millones de euros en unos trabajos que comenzaron en 2006. La antigua Aduana es ya un edificio que duplica su altura inicial, al no estar catalogado, que distribuye sus dependencias en sótano, planta baja, entreplanta o altillo, cuatro plantas superiores y bajocubierta. Cuando el edificio esté a pleno rendimiento trabajarán en él 250 personas, la mayoría de ellas funcionarios de la administración. Un ordenador central controlará todas las instalaciones.
En el sótano se ubicará el archivo de la sede. Con entrada por Marqués de San Esteban, estará la zona de atención al público para consultas de información tributaria, censos, certificados, aplazamiento de recaudaciones, venta de impresos y registro de la delegación gijonesa. Habrá dos accesos: uno con puerta corredera para el público, que deberá pasar delante de un escáner y un guarda de seguridad, y otro para uso exclusivo de los funcionarios. En la entreplanta irán las unidades ejecutivas de recaudación para fraccionamientos y aplazamientos de pago.
A partir de ahí, la iluminación y las vistas privilegiadas sobre el puerto deportivo, el balneario y la playa de Poniente marcarán el interior del edificio. La primera planta se destinará a la gestión tributaria propiamente dicha (comprobaciones de renta, módulos, recursos y cualquier trámite relacionado con impuestos estatales).
En la segunda planta se ubicará el departamento de inspección y en la tercera compartirán espacio informática, aduanas y vigilancia aduanera. El cuarto piso quedará como planta noble y agrupará la zona de jefatura, donde tendrá su despacho José Manuel Suárez, el delegado de la Agencia Tributaria en Gijón. Allí estará también el servicio jurídico de la delegación, recursos humanos, un aula informática y el salón de actos. Por último, el bajocubierta albergará despachos para sindicatos y para personas trasladadas por razones de trabajo de otras delegaciones asturianas y el gabinete médico





