
Un repetidor / E.C.
El pleno de la Junta General del Principado ha aprobado hoy por unanimidad una iniciativa del Grupo Parlamentario Popular que insta al Gobierno a construir una red pública de repetidores que permitan extender a todo el territorio asturiano la cobertura de la Televisión Digital Terrestre (TDT).
La proposición no de ley, enmendada por el PSOE, incluía además la demanda al Gobierno de que la Televisión del Principado (TPA) alcanzase acuerdos con La Sexta para ofrecer a través de la televisión autonómica acontecimientos deportivos de lo que es titular esta cadena como el fútbol de Primera División o la Fórmula 1 a partir de la próxima temporada.
Según el PP, este acuerdo, similar al alcanzado en comunidades autónomas como Cataluña, Galicia, Murcia o Baleares, permitiría a los ciudadanos de los municipios donde La Sexta carece de cobertura seguir estos eventos a través a la televisión pública asturiana.
Para el parlamentario socialista Benjamín Gutiérrez la propuesta del PP convertiría al Gobierno "en el programador de la TPA" cuyos responsables, ha subrayado, ya mantuvieron contactos con La Sexta para interesarse por esta posibilidad, que tendría un coste estimado para la cadena autonómica de unos cuatro millones de euros.
En cuanto a la situación de la TDT para el conjunto de Asturias, socialistas y populares han discrepado sobre la cobertura actual en el territorio regional que, según el PP, sólo beneficia a 31 de los 78 concejos del Principado, lo que provoca que haya "ciudadanos de primera y otros de tercera", según el parlamentario Fernando Goñi.
Por el contrario, para el PSOE la red estatal de TDT alcanza al 77 por ciento del territorio y la autonómica al 87 por ciento y sólo seis municipios carecen de este servicio a través de ninguna de las dos redes y en otros diez la cobertura es muy escasa.
Para el diputado socialista Benjamín Gutiérrez, los cuatro municipios más poblados de la región cuentan con una cobertura superior al 96 por ciento y ha defendido el esfuerzo realizado por las administraciones central y autonómica que ha llevado a que la mitad de los reemisores instalados dan servicio a menos del tres por ciento de la población.