El causante del siniestro presentaba «evidentes síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol», según apuntaron fuentes de la Policía Local. El hombre dio un resultado de 1,39 miligramos en la prueba de la alcoholemia que le fue practicada, es decir, un índice cinco veces superior al permitido. Los agentes le retiraron el carné de conducir y realizaron el pertinente atestado.
Poco después, a las 18 horas, una patrulla de la Policía Local observó en la avenida del Príncipe de Asturias cómo un vehículo Skoda Octavia circulaba de forma irregular de un lado a otro de la calzada. Al darle el alto, comprobaron que se trataba de la misma persona que había provocado un accidente pocas horas antes en Pumarín. Volvieron a practicarle la prueba del etilómetro y en esa segunda ocasión dio un resultado de 1,09 miligramos. Ante la posibilidad de que volviese a repetir su conducta, fue arrestado y trasladado a la Comisaría.





