La estupidez se apodera de ti y permaneces en un estado de felicidad tal que resulta hasta de mala educación.
El objeto de tus deseos es guapo aunque sea feo. Te parece alto, aunque sea bajo; inteligente, aunque sea estúpido, y un perfecto caballero, aun siendo un completo patán.
Las canciones de amor cobran sentido y tu historia parece estar reflejada en todas ellas.
Afortunadamente, antes de que esta patología se convierta en algo serio, desaparece tal cual llegó. O se disuelve en forma de ceremonia nupcial, porque materializar el amor es perderlo un poco, es acabar con él.
Sin embargo, hay otros modos de amor, de relación. Son los de puro apaño que comienzan con citas desastrosas y pueden terminar en relaciones que lo parecen aunque no lo son. O lo son y no lo parecen, porque alguna de las piezas no termina de encajar.
Son seguras estas historias y es difícil, muy difícil, que se rompan, porque nunca estuvieron pegadas.
Las osas 'Paca' y 'Tola' carecen de uso de razón y, por tanto, están libres de la estupidez del enamoramiento. Por suerte para ellas, viven ajenas no sólo al operativo que les están organizando y, por fortuna también, no tienen que soportar el agotamiento que produce la política metida en el negocio del apareamiento.
'Paca' y 'Tola' están en esa segunda opción, en la más triste de las posibilidades. A lo mejor, tienen que estar hasta contentas de haber conseguido un maromo, al fin, y compartirlo. Por lo visto, la eficacia preñadora de 'Furaco' está fuera de toda duda.
Veremos la cópula en directo y, a lo mejor, a los presidentes deAsturias y Cantabria en las fotografías aplaudiendo.





