Soy una persona mayor y, afortunadamente para mí, apasionada de la lectura desde hace bastantes décadas. Me iniciaron en ella allá, por los años cincuenta, los grandes profesores que tuve en el Bachillerato de un instituto femenino que funcionaba temporalmente en lo que hoy es el colegio público de General Elorza, en esa misma calle. Todavía vive alguno y vaya desde estas líneas mi emocionado recuerdo y agradecimiento para todos ellos.
Por motivos familiares, viví unos años fuera de Asturias y al volver, como lectora que soy, me interesé por las bibliotecas y su funcionamiento. Con mucho gozo me encontré con más de lo que esperaba. Y esto fue una biblioteca y una bibliotecaria que había hecho de su lugar de trabajo un centro cultural de primer orden. Me figuro que realizando un gran esfuerzo y trabajando duramente creando lo que normalmente llamamos un 'Club de Lectura', que consiste en reunir una serie de personas con la común cualidad de ser lectores, asunto que ya para mí supuso algo muy positivo, porque no es frecuente, en otros lugares con personas aún amigas, compartir el gozo que proporciona la lectura de determinado libro.
Pero esto no es lo fundamental, sino que lo fundamental es la labor callada y eficaz de las bibliotecarias que nos proporcionan cada día de reunión libros de gran calidad y de poco precio, acompañados de dos o más pliegos explicativos del autor y su obra. Hemos leído libros de diversos estilos y de autores como Kafka, Marguerite Yourcenar, Flaubert o Borges, por recordar algunos.
Además, tenemos la suerte de que un elevado número de 'días de club' asisten al mismo con fines pedagógicos personas tan cualificadas como profesores de la Universidad, expertos en los temas a tratar, como médicos, o los propios autores cuando el libro es de un escritor asturiano, que también los hay y de alta calidad.
Aparte de estas sesiones, existen también actividades para iniciar a los niños en la lectura para que con el tiempo lleguen a profundizar en la cultura, eso que tan necesitada está nuestra sociedad.
Por otra parte, pienso que una ciudad 'cultural' como se le llama a nuestro Oviedo, con premios a todas las formas de la cultura y de carácter internacional (Premios Príncipe de Asturias); en donde además se celebran grandes y selectas temporadas de ópera y conciertos de música; que tenemos un museo importante y monumentos únicos en el mundo como los del prerrománico... y que, además, este año nuestra Universidad cumple 400 años y 1.200 años la ciudad, etcétera, el Ayuntamiento no puede despreciar una forma de cultura tan importante y eficaz como es la lectura.
Por todas estas consideraciones, ruego a la Administración, y dentro de ella a quien corresponda, que permita funcionar a las bibliotecas como hasta ahora. Cualquier otra forma sería cercenar lastimosamente su importante función.
Todos los lectores le estaríamos muy agradecidos.
Una vieja lectora.





