
«Aunque tengamos razón, no conseguimos que la Administración dé marcha atrás en ningún momento, por lo que cuando hay sentencia, el mal ya está hecho». Según Avall, muestra de ello es la última sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias que, tras cinco años de espera, ha fallado a su favor en una denuncia presentada en 2003 contra la ampliación de una cantera en Meré. Pero lo estudiado hasta el momento es, simplemente, la forma. «La sentencia nos dice que nuestra reclamación no fue presentada fuera de plazo, tal y como alegaron desde el Principado».
Por lo tanto, ahora se empezará a estudiar si la ampliación de la cantera de Cosagra que, según los denunciantes, «se adentra en el territorio protegido de la Sierra del Cuera» cumple la legalidad. Calculan que este trámite ocupará otros tres años y, de haber recurso al Supremo, cinco más.
«Mientras tanto la actividad minera no cesa, por lo que aunque nos den la razón habrán pasado trece años desde la denuncia y no habrá servido de nada». Aseguran que el daño es ya irreparable, por lo que plantearán su queja a la Comisión Europea «para evitar este tipo de atropellos».





