Suárez advierte que los demócratas «no podemos compartir ningún espacio político en ningún ámbito ni social ni institucional con estos degenerados».
A su juicio, debe haber poca tolerancia con este tipo de actuaciones. «No es distinta la mano cobarde y ambigua que ampara en las instituciones democráticas a los asesinos que la que dispara y mata», afirma Suárez, que insiste en que «la dignidad humana está por encima de cualquier otra consideración».
A estas críticas, aunque en un tono menor, se adhirió también el coordinador general de Asturias, Jesús Iglesias. Asegura que la organización a la que pertenece tiene claro que «quienes, con su actitud, consienten que quienes apoyan el terrorismo sigan gobernando cualquier administración o institución pública no puede estar en IU».
Iglesias justifica la actuación de la coalición. «No han respetado la decisión de los órganos de dirección y han roto las reglas del juego democrático. No pueden seguir en IU», apostilló.





