
Orden de retirada
El Árbol ha dado orden de retirar el aceite de girasol tras la alerta de Sanidad, pero aún no ha habido tiempo para hacerlo. «Nos han mandado un correo informándonos», dice una empleada, que precisamente en ese momento se dispone a hacer desaparecer las botellas de la estantería. No hay miedo, reina la calma, en toda la tarde nadie ha dicho una sola palabra del aceite, salvo una excepción. «Sólo un señor nos ha dicho que alguien le había mandado un mensaje», dice la empleada, que añade que es «muy poco» lo que se vende el girasol sin darle mayor importancia al asunto. «Es una medida cautelar y por precaución», decían fuentes de El Árbol para justificar su decisión de retirar el aceite.
Es el único comentario de una tarde tranquila que acaba retirando garrafas. A pocos metros de El Árbol, el Mercadona de la carretera Vizcaína está a punto de cerrar sus puertas.
La zona del aceite, con la pescadería enfrente, está algo más concurrida que el vecino supermercado, pero sin grandes excesos. Un par de clientes se dirigen a la zona de aceites. Allí está el de oliva copando de nuevo casi todo el espacio. Queda una mínima parte para el girasol y unas cuantas botellas -muy pocas- del de maíz. Una chica toma un par de litros de oliva y reconoce ignorar por completo la alerta de Sanidad: «No sabía nada», dice, pero es que tampoco le preocupa en exceso, porque no usa.
Nadie sabe nada en el supermercado. Ni clientes ni empleados, que cuando apenas quedan veinte minutos para cerrar no han recibido ninguna notificación oficial. Suponen que llegará y que, como medida de precaución, hoy tampoco estará en sus estanterías a la venta.





