El viernes hubo en España siete accidentes con siete fallecidos, dos heridos graves y cuatro leves, mientras que ayer se han registrado tres accidentes, el más grave de lo que va de fin de semana, en Asturias, con cinco víctimas mortales y un herido de carácter grave.
Poco después de la colisión producida en Salas, otro joven de
29 años falleció al estrellarse con la moto que conducía en Catoiora (Pontevedra). El joven participaba en una concentración de moteros que realizaba una excursión por esta zona.
El viernes, un hombre de 50 años falleció como consecuencia de un accidente de tráfico en la carretera CV-318 a su paso por la localidad valenciana de El Puig y otro motorista de 40 años murió, mientras que su acompañante resultó grave, al salirse de la vía la motocicleta en la que circulaban por Orís (Barcelona).
Esta avalancha de siniestros en los que han perdido la vida seis motoristas coincide con una advertencia del Real Automóvil Club de España (RACE), que asegura que la última campaña puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico, en la que pide a los conductores que tengan en cuenta a las motocicletas y ciclomotores, «no es suficiente» para reducir la siniestralidad de los motoristas porque «en muchas ocasiones el estado de las carreteras influye directamente en el accidente», por lo que reclama una mayor inversión en infraestructuras.
Según los datos facilitados por este club de automovilistas, el 20% de los accidentes graves y mortales de motocicletas se concentra en veinte tramos de la Red de Carreteras del Estado (sobre un total de 1.094), lo que demuestra que las autoridades competentes deben mejorar «urgentemente» la situación en que se encuentran esta veintena de puntos.





